Empoderamiento humano

Ansiedad, psicología y coaching

Superar la ansiedad con psicología y coaching de forma estable

La ansiedad es una de las sensaciones más desagradables de nuestra vida. Nos genera malestar, cansancio, preocupación excesiva, y dificulta tu día a día y relaciones personales. Desde el año 2020 los casos de ansiedad también han aumentado. En mi caso como psicólogo, casi el 70% de las personas a las que acompaño en sus procesos tienen dificultades con la ansiedad. Superar la ansiedad psicológica es necesario y hoy vas a dar el primer paso.

¿Qué es realmente la ansiedad? ¿De dónde viene? ¿Por qué la ansiedad genera tanta angustia? Y sobre todo, ¿cuál es la mejor terapia para la ansiedad o el método que puede ayudarte a superar el problema para siempre?

Desde el año 2012 acompaño como Psicólogo y coach a personas que quieren conseguir cambios estables en su vida. El caso con la ansiedad no es diferente: se puede aprender a gestionar y superar si lo hacemos de forma profunda y también práctica.

He preparado un vídeo donde te cuento qué es realmente la ansiedad desde la psicología y cómo podemos resolverla. Dale a play!

¿Qué es realmente la ansiedad?

La ansiedad es un miedo que se ha generalizado, de tal forma que te acostumbras a vivir en un estado de alerta. Esto tiene una relación profunda con tu forma de respirar (rápida y superficial) y con tu gestión de emociones. Si resolvemos eso, la ansiedad irá desapareciendo.

La ansiedad puede ser una respuesta natural en nuestra vida ante situaciones que nos llevan hacia la incertidumbre. Cambios bruscos en nuestra rutina, hablar en público, un primer día de trabajo, etc., pueden causarnos cierta ansiedad. El problema aparece cuando esa respuesta se mantiene en el tiempo y se activa incluso cuando no existe un peligro real.

En ese momento, la ansiedad comienza a convertirse en un estado constante que afecta a tu bienestar, tus pensamientos y tu forma de actuar. Puedes sentir preocupación excesiva, dificultad para relajarte o una sensación continua de alerta, como si algo fuera a ocurrir en cualquier momento.

Uno de los elementos más característicos son los pensamientos intrusivos y la rumiación.

Estos pensamientos y ese no poder parar de pensar son una consecuencia directa el estado de alerta. Es importante aprender a afrontarlos en terapia desde la evidencia, trabajando no solo con nuestras ideas, sino con la respiración.

Además, la ansiedad no solo afecta a nivel mental. También tiene un impacto físico muy claro: respiración acelerada, tensión muscular, sensación en el pecho o en el estómago, evitación, cansancio o incluso dificultad para concentrarte.

Por eso, entender qué es la ansiedad es fundamental. No se trata de una enfermedad, sino de un sistema que hemos aprendido. Cuando aprendes a gestionar lo que sientes y reduces la sensación de alerta, la ansiedad puede reducirse hasta que no sea algo habitual en tu vida. ¿Cómo podemos resolverlo?

El primer paso para conseguirlo es agendar una sesión para profundizar en tu caso de forma más personal. En esta sesión podremos ver cómo se desencadena en ti la ansiedad, encontraremos una solución estable (que te ayude también dentro de años, ya que todo cambio que funciona debe consistir en tu propio cambio personal) y veremos cómo puedo acompañarte para que lo consigas con total seguridad.

Esta sesión la puedes tener desde casa y con comodidad. Al ser mi compañía más constante y con más herramientas (no solo con sesiones), esta sesión no tiene costo, pero es solo para personas que quieren superar la ansiedad de forma definitiva. Agéndala ahora y da el paso definitivo.

Las causas psicológicas de la ansiedad

Como vimos, la ansiedad es un estado de miedo que se ha generalizado. Ante determinadas experiencias en nuestra vida, nos acostumbramos a vivir según un estado de alerta, que condiciona tu respiración, tus pensamientos y tu estado de ánimo. Esta angustia tan particular de la ansiedad te genera agotamiento, pensamientos intrusivos, puede causarte problemas gástricos (falta de hambre o estómago cerrado, o gastritis o acidez), dolores de cabeza (por el estrés y tensión cervical que causa la ansiedad) así como palpitaciones. ¿De dónde viene la ansiedad?

Imagina un animal al que le rodea un perímetro de depredadores. Este animal entra en un estado de alerta, de ansiedad y angustia. De forma totalmente inconsciente, comienza a respirar de forma rápida y superficial. El diafragma (que es el músculo que se dilata, funciona como un fuelle y empuja el aire de los pulmones) comienza a aplastar la boca de tu estómago: ese es el motivo por el cual sentimos esa sensación tan desagradable en el pecho o en la boca del estómago.

La ansiedad es el resultado de un conjunto de factores, como un problema de mecánica respiratoria, gestión de emociones, autoestima, identidad y autoconcepto. 

De ahí, llegan todos los demás síntomas. Por esta razón, por más que utilicemos remedios eventuales, como fármacos o derivados, la solución definitiva para la ansiedad es aprender a gestionar lo que sientes, reducir la intensidad de los pensamientos intrusivos y aprender a respirar de forma completa.

Como explico en detalle en causas de la ansiedad, este estado suele mantenerse por aprendizaje y patrones emocionales.

Los tipos de ansiedad

Vivir ciertos momentos de ansiedad a lo largo de nuestra vida puede ser natural. Una mudanza, una primera cita, el primer día de trabajo, enfrentarte a un examen o estar en una situación inesperada puede causarte momentos de ansiedad. No saber gestionar la incertidumbre también puede someterte a un estado ansioso. Sin embargo, el problema llega cuando esos estados son frecuentes y duraderos, lo cual te causa malestar y perjudica tu salud.

La ansiedad social es una de las formas más frecuentes. A veces, la ansiedad está focalizada en lugares, situaciones o personas, y a veces se ha generalizado durante la mayor parte del día. 

En algunos casos puede ocurrir ansiedad por separación (en concreto en pausas o rupturas de pareja).

Vamos a entender mejor lo que te pasa viendo cómo funciona la ansiedad en distintas áreas.

Ansiedad en situaciones normales de la vida

Existen momentos en los que la ansiedad aparece de forma natural ante situaciones nuevas o inciertas. En estos casos, se trata de una activación puntual que forma parte del funcionamiento normal del organismo y no necesariamente indica un problema psicológico.

El problema aparece cuando esta activación se mantiene en el tiempo o aparece con demasiada frecuencia, afectando a tu bienestar y a tu vida cotidiana. 

Ansiedad psicológica relacionada con el contexto

La ansiedad psicológica aparece cuando el contexto que vives supera tus recursos internos en ese momento. Es decir, cuando lo que ocurre a tu alrededor sobrepasa tu capacidad de respuesta emocional.

En función del carácter de cada persona, esto puede activarse en situaciones distintas. Por ejemplo, las personas más extrovertidas pueden sentirse más ansiosas en situaciones de soledad, mientras que las personas introvertidas pueden experimentar más ansiedad en contextos con demasiados estímulos o falta de estructura.

El uso de redes sociales (lo cual empeora la ansiedad) también puede intensificar la ansiedad, debido a la adicción tecnológica que provocan, y que también necesitamos trabajar en terapia.

Esto explica la importancia de trabajar con psicología para comprender la ansiedad, ya que no todas las personas reaccionan igual ante las mismas situaciones.

Ansiedad relacionada con la gestión emocional

La ansiedad también puede aparecer como consecuencia de dificultades en la gestión de ciertas emociones como el miedo, la inseguridad, la angustia o la ira.

Cuando estas emociones se vuelven demasiado intensas, frecuentes o prolongadas, pueden acabar generando un estado de ansiedad sostenido en el tiempo.

Por eso es fundamental aprender a identificar y gestionar las emociones de forma adecuada, ya que no es la emoción en sí lo que genera el problema, sino la forma en la que se mantiene y se regula.

Ansiedad, angustia y desánimo. ¿Cuál es su relación?

La ansiedad y la angustia suelen aparecer juntas, pero no son exactamente lo mismo. A su vez, estados prolongados de ansiedad nos puede llevar al desánimo.

Entender su relación ayuda a comprender mejor cómo se manifiesta este estado en el cuerpo y por qué genera tanta intensidad a nivel físico y emocional.

Relación entre desánimo, angustia y ansiedad

La ansiedad, el desánimo y la angustia están profundamente conectadas. La ansiedad genera una angustia muy desagradable, debido a que la forma de respirar se vuelve rápida y superficial. Este cambio en la mecánica respiratoria provoca cansancio, sensación de falta de aire y una percepción constante de peligro. Con el tiempo, este agotamiento nos lleva al desánimo.

En algunos casos, la ansiedad puede relacionarse con estados depresivos, como explico en relación entre ansiedad y depresión

En situaciones emocionalmente difíciles, como una ruptura o una pausa de pareja, es habitual que aparezcan miedos e inseguridades que intensifican tanto la ansiedad como la angustia. Esto también puede afectar al cuerpo, provocando la conocida sensación de “estómago cerrado”.

En situaciones de estrés mantenido, esta forma de respiración alterada puede incluso influir en molestias físicas, como tensión digestiva o sensación de malestar en la zona abdominal.

La importancia de la respiración en la ansiedad

La respiración es uno de los factores clave en la regulación de la ansiedad. Cuando la mecánica respiratoria se altera, la intensidad del estado ansioso aumenta y se mantiene en el tiempo.

Como has leído, la importancia de la respiración es fundamental para abordar la ansiedad de forma estable. En mi caso como psicólogo y coach, acompaño a personas con ansiedad desde el año 2012, y uno de los primeros aspectos que trabajamos es precisamente la respiración.

Cuando se trabaja la mecánica respiratoria, la intensidad de la ansiedad disminuye y es más fácil trabajar con el mundo emocional y con las causas que la mantienen. Cuando no se interviene sobre este nivel, el problema tiende a persistir.

La mecánica respiratoria está directamente relacionada con la respiración natural del ser humano, compartida por todos los mamíferos. En la primera sesión evaluamos este aspecto y comenzamos a trabajarlo para reducir la intensidad de la ansiedad de forma progresiva.

Terapia para la ansiedad (sin fármacos y de forma práctica)

Solucionar la ansiedad (sin psicofármacos y de forma estable) es posible cuando se trabaja de forma profunda, entendiendo no solo los síntomas, sino también los procesos emocionales y patrones que la mantienen.

En un proceso de terapia para la ansiedad es importante combinar comprensión, trabajo emocional y cambios prácticos que permitan que la persona recupere estabilidad de forma progresiva.

Cuando nos quedamos solo en remedios, puede existir un alivio temporal, pero no una solución estable. La mejora real aparece cuando trabajamos en la raíz del problema, integrando tanto el plano emocional como el aprendizaje de nuevas formas de gestión interna. Las mejores técnicas para gestionar la ansiedad son la que descubramos en el proceso, totalmente tuyas y personalizadas.

Por eso el proceso de terapia para la ansiedad no se basa únicamente en reducir síntomas, sino en transformar la forma en la que la persona se relaciona con lo que siente.

De forma constante: en cada momento, para cualquier consulta o necesidad que tengas y sin límite, en lugar de con esporádicas sesiones

Desde tu propio aprendizaje: serás tú con quien aprenda de ti y solucione tu ansiedad. En mi caso te acompañaré de forma comprometida y constante

De forma profunda: trabajaremos también con tu respiración, tu gestión de emociones, tu autoestima y relaciones, para no descuidar ninguna parte de ti

De forma práctica: aplicando cambios específicos desde el principio, para conseguir resultados y que puedas sentirte mejor pronto

La solución a la ansiedad está en tu propio cambio personal. Si utilizas solo remedios externos (fármacos o derivados) solo te enfocarás en los síntomas, no en las soluciones. Con un proceso de cambio profundo, completo y práctico, el cambio se dará en ti y la ansiedad irá desapareciendo.

Agenda ahora la sesión para que demos ese primer paso.

Te dejo también un enlace por si quieres saber más sobre mí y mi trabajo.

Muchos ánimos y ante todo esperanza. La ansiedad no es ni debe ser un problema para toda tu vida, y tampoco su solución es un remedio mágico. Se trata de trabajar contigo, contar con apoyo constante (no solo con sesiones eventuales o fármacos) y que el efecto sea duradero. Si quieres un psicólogo online para solucionar la ansiedad de forma estable, te espero en la sesión.

Gracias por pensar en ti,

Rubén

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