Empoderamiento humano

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Ansiedad evitativa: cuando evitar situaciones por ansiedad es parte del problema

La ansiedad evitativa no es un tipo de ansiedad, sino una de las formas más frecuentes en las que la ansiedad condiciona nuestra vida. Evitamos lo que tememos para no sentir esa tensión, ese ahogo en el pecho o boca del estómago, y así encontramos tranquilidad. Sin embargo, con el tiempo, ese evitar situaciones por ansiedad se termina por transformar en parte del problema.

Evitar situaciones que tememos es algo humano, y en ocasiones necesario. Pero cuando la evitación es nuestra principal decisión para gestionar lo que sentimos, esa ansiedad termina siendo cada vez más intensa, frecuente y duradera.

La ansiedad es desagradable, pero esta ansiedad evitativa solo crece con el tiempo y nos lleva a estar cada vez más aislados, lo cual perjudica nuestras relaciones y también las oportunidades y experiencias para sentirnos bien. ¿Por qué surge esta ansiedad evitativa? ¿Cómo podemos superarla a largo plazo?

En los últimos 15 años he acompañado como psicólogo y coach a personas en sus procesos de cambio y terapia. Los casos de ansiedad han aumentado en los últimos años, así como los de ansiedad evitativa. Lo que voy a contarte en este artículo no es teoría, sino la experiencia directa en consulta acompañando a esas personas. También podrás leer cómo afrontamos el proceso y cómo pudieron superar esa ansiedad evitativa que tan pequeños nos hace sentir a veces. En este enlace puedes leer algunos testimonios de esas personas.

Soy Rubén Camacho, psicólogo y coach, y si has tomado la decisión de superar este problema puede agendar una primera sesión exploratoria conmigo. En esta sesión nos conocemos, profundizamos en tu caso y vemos cómo podemos solucionar y cómo puedo acompañarte. Solo necesitas estar en un lugar cómodo y privado para ti.

Evitar situaciones por ansiedad: ¿por qué ocurre?

Evitar es un mecanismo de defensa natural que se activa cuando algo nos agobia. Lo hacemos sencillamente para protegernos y sentirnos mejor de forma inmediata.

En el día a día, es muy común que evitemos conflictos incómodos, una discusión de pareja necesaria, una determinada conversación difícil o, simplemente, situaciones donde sentimos que nos vamos a agobiar. Esta respuesta es comprensible, lógica y muy necesaria en ciertos momentos de nuestra vida para no saturarnos.

El verdadero problema aparece cuando esto se transforma en tu forma habitual de gestionar la ansiedad. A medida que evitamos las cosas, la ansiedad evitativa aumenta a medio y largo plazo porque el cerebro entiende que la situación es un peligro real.

Por ejemplo: imagina que te dan miedo los perros y cada vez que ves uno te alejas. Con el tiempo, cada vez te darán más miedo los perros, pero no por su conducta o sus peligros reales, sino por el mismo hecho de evitar. Esa evitación te hace sentir una seguridad temporal que perpetúa el miedo. Esto, con el tiempo, nos aísla del entorno. Ahora vamos a entender qué es la ansiedad para encontrar soluciones más precisas en tu caso.

 

Entiendo la ansiedad con profundidad

La ansiedad no es una enfermedad ni un problema con el que tengamos que convivir para siempre, sino un estado de alerta, un miedo o inseguridad intensa que hemos aprendido a asimilar como un sistema de vida. Sin embargo, no es solo un problema psicológico y emocional, sino también físico, ya que condiciona por completo nuestra forma de respirar y nos lleva una y otra vez ante la alerta.

Sentimos la ansiedad como un nudo o ahogo en el pecho o en la boca del estómago. Esto nos arrastra a estar en alerta constante, a tener pensamientos intrusivos, sufrir otras molestias físicas y, sobre todo, a aislarnos y desanimarnos, ya que la ansiedad es agotadora. Evitar situaciones por ansiedad y aislarnos es algo natural al comienzo, pero con el tiempo se transforma en uno de sus mayores problemas. Superar la ansiedad pasa por un proceso profundo y práctico, donde te conozcas mejor y no necesites evitar tanto.

 

Causas de la ansiedad

Ahora vamos a ver qué lo causa, ya que así puedes conocerte mejor y entender qué dispara tu ansiedad evitativa.

 
Nuestra forma de gestionar lo que sentimos

El problema real nunca son las emociones, sino nuestra forma de entenderlas y gestionarlas en el día a día. Si elegimos evitar lo que nos asusta, el miedo y la inseguridad se hacen más intensas con el tiempo. A su vez, si tenemos problemas con la ira ocurre justo lo contrario: esa ira se hace más intensa si reaccionamos siempre de forma impulsiva.

 
Un estado de alerta que afecta a nuestra respiración

Al estar en alerta por la ansiedad evitativa, respiramos de forma rápida y superficial sin darnos cuenta. El diafragma tiene entonces dilataciones cortas y rápidas, y esto crea esa angustiosa sensación de ahogo en el pecho o en la boca del estómago, lo cual aumenta la ansiedad y nos agota físicamente.

 
Estrés continuado en el tiempo

El estrés es positivo y podemos afrontarlo si es puntual. Sin embargo, si es muy constante nos lleva directos al agotamiento. En ese punto, la ansiedad aparece como un mecanismo de alerta y defensa para forzarnos a evitar esas situaciones. Lo que tenemos que aprender es a poner límites a esas situaciones, ser asertivos y crear rutinas que nos ayuden a regularnos y sentirnos mejor.

 
Depender de los demás

La dependencia emocional de los demás o la co-dependencia (que sientas que los demás dependen constantemente de ti) nos conduce al agotamiento psicológico. De ahí pasamos directo a la ansiedad por estar en alerta perpetua a las demandas, opiniones o actitudes de los otros.

 
Vivir con una máscara

Si en lugar de adaptarnos a lo que necesitamos tratamos de amoldarnos al mundo a la fuerza, perdemos de vista nuestras propias necesidades. Para solucionar la ansiedad evitativa necesitamos conocernos bien, descubrir nuestros ritmos y necesidades, y vivir de acuerdo a nuestros propios valores y tiempos.

 

Ansiedad evitativa: ¿a qué nos lleva evitar?

Evitamos para protegernos, pero es un mecanismo similar al de comer comida procesada para obtener placer temporal. La evitación nos hace sentir bien al instante, pero es un alivio muy corto; con el tiempo el problema se agrava y la ansiedad evitativa se hace fuerte.

Sin embargo, la solución no es una terapia donde te expongas a la fuerza ante lo que te preocupa, ya que eso ignora tus necesidades y tu carácter. Se trata de conocerte, profundizar en ti, saber gestionar lo que sientes y realizar aproximaciones progresivas. Así aprenderás a evitar lo que realmente no te conviene y, a su vez, a afrontar situaciones que a largo plazo son positivas para ti porque te llevan a vivir con más bienestar.

 

Superar la ansiedad evitativa de forma estable

Voy a decirte las claves para superar este problema y desactivar la ansiedad evitativa de forma definitiva.

 

Disminuir el sistema de alerta

Lo primero es entender cómo funciona tu ansiedad y disminuir la alerta de tu sistema nervioso. Al comprender qué activa tu miedo, podemos aplicar herramientas para calmar la mente y reducir esa necesidad automática de evitar situaciones por ansiedad.

 

Respirar de forma completa

Lo primero que hacemos en un proceso de cambio y terapia es la respiración completa. Nos sirve para regular la respiración, distender el diafragma bloqueado y disminuir al momento la intensidad física de la ansiedad y el ahogo en el pecho.

 

Entender nuestras emociones

Otro de los primeros pasos es entender cómo gestionas tus emociones ahora mismo. Solo descubriendo tus patrones actuales sabremos qué cambios exactos aplicar para que dejes de recurrir a la ansiedad evitativa.

 

Hacer un plan de acción concreto

Nada cambia si no contamos con acciones concretas en tu rutina, pero estas deben estar totalmente adaptadas a tus posibilidades, sin forzarte a nada que te asuste. Esto lo diseñamos juntos en una sesión, con cuidado y compañía.

 

Afrontar de forma estratégica

Para superar la ansiedad por evitación necesitamos afrontar, pero no cualquier cosa ni de cualquier manera. Se trata de orientarnos solo a situaciones que son beneficiosas para ti a medio y largo plazo, dentro de tus posibilidades, y siempre que previamente hayamos reducido la intensidad de la ansiedad.

 

Aprender a regularte y conocerte

Como hablamos, no se trata de afrontarlo todo, sino de conocerte y saber qué es bueno para ti y qué no. Para eso necesitamos autoconocimiento, para que aprendas a regularte emocionalmente y la evitación deje de ser el único sistema que te lleve a la ansiedad una y otra vez. Así conseguimos que la mejoría sea estable.

 

Terapia profunda y práctica para superar la ansiedad evitativa

Un proceso de cambio y terapia no debe ser solo una acumulación de sesiones sueltas, ya que eso es eventual y no supone un aprendizaje real a largo plazo. Para vencer la ansiedad evitativa se trata de tener compañía constante para profundizar, y que a la vez el enfoque sea totalmente práctico en tu día a día.

 

Claves para que un proceso de cambio y terapia funcione

Te cuento cómo debe ser la terapia para que funcione de verdad y dejes de evitar situaciones por ansiedad de forma definitiva.

 

Compañía constante

En mi caso acompaño cada día, sin límite de consulta. Una persona puede consultarme cada día si lo necesita. De esta forma afrontamos las necesidades reales de la persona y encontramos soluciones en el mismo día. Cuanto mayor es la frecuencia y la compañía, el proceso funciona mejor.

 

Profundizar en todas las partes de tu personalidad

Es necesario no quedarnos solo pegados al problema, sino mirar a la solución, que eres tú mismo y tu aprendizaje personal. Por eso, en un proceso de cambio y terapia trabajamos todas las partes de la personalidad: autoestima, sistema de creencias, gestión de emociones, comunicación, relaciones y valores.

 

Flexibilidad y profundidad

Contar con flexibilidad es esencial para que un proceso de cambio y terapia funcione y se adapte a tu vida real. A su vez, ese tiempo compartido nos da la profundidad necesaria para solucionar lo que ocurre al 100% y despedirte de la ansiedad evitativa.

Si quieres comenzar a solucionarlo, puedes agendar una sesión exploratoria conmigo para conocernos, entender tu situación y ver cómo podemos resolverlo y cómo puedo acompañarte. Siéntete libre para agendarla y dar el primer paso.

AGENDA TU SESIÓN EXPLORATORIA AQUÍ

Te envío muchos ánimos, ilusión y compromiso.

Gracias por pensar en ti,
Rubén Camacho
Psicólogo y coach

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Rubén Camacho Zumaquero

Psicólogo y coach

Puedo ayudarte

Si quieres solucionar lo que te ocurre, agenda una sesión conmigo para conocernos, encontrar una solución estable y comenzar con tu proceso de cambio personal

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