Empoderamiento humano

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Cómo dejar de compararse con los demás y mejorar tu autoestima

Compararnos con los demás es una tendencia natural cuando construimos identidad. Sin embargo, con el tiempo puede transformarse en una actitud que nos angustia y debilita nuestra autoestima. ¿Cómo dejar de compararse con los demás? ¿A qué te lleva?

Cuando te comparas excesivamente con los demás sientes que corres detrás de algo que siempre va un poco más deprisa que tú. No llegamos a tener el comportamiento, actitudes, imagen o resultados de esas personas con la que nos comparamos. La comparación termina por hacernos vivir con pensamientos intrusivos y desembocar en ansiedad y desánimo.

Ahora bien, ¿qué relación tienen las comparaciones con la autoestima?

La autoestima es una de las bases de nuestro bienestar. Cuando te comparas con los demás, tu autoestima no depende de factores que puedes controlar.

En este artículo vamos a profundizar en la relación que existe entre las comparaciones y la autoestima, y sobre todo, vamos a profundizar en cómo dejar de compararse con los demás desde la experiencia directa en consulta psicológica, acompañando a personas que tenían esta dificultad y cómo pudieron resolverla (aquí puedes leer algunos testimonios reales de esas personas).

Si sientes que esto te ocurre y te está llevando a malestar psicológico, recuerda que puedes agendar una primera sesión exploratoria conmigo. En mi caso, como psicólogo y coach, acompaño de forma constante, cada día y sin límite de consulta, siendo un proceso profundo (por las evidencias de la psicología) así como práctico (por las fortalezas del coaching).

¿Por qué me comparo con los demás?

Compararnos con los demás es una tendencia natural del ser humano. Comenzamos a hacerlo cuando estamos cerca de la pre adolescencia y es un enfoque muy habitual en la juventud de nuestra vida. ¿Por qué me comparo con los demás? El motivo es búsqueda de identidad. Para construir una identidad propia, ya alejada de la dependencia de la familia, nos evaluamos a través de la comparación con los otros.

Esta tendencia, natural en sí misma, tiene ante todo como objetivo que construyamos nuestra propia identidad. Cuando continuamos comparándonos terminamos por construir un estilo de autoestima donde tu bienestar no depende principalmente de ti, sino de factores externos que no puedes controlar.

La comparación con el otro, entonces, nos lleva directamente a un callejón sin salida donde siempre nos sentimos menos.

Esto puede ocurrir en etapas más adultas. Por ejemplo, ocurre con frecuencia en dinámicas de pareja, donde nos comparamos con otras personas o parejas anteriores. También ocurre en el trabajo, donde nos comparamos con otros compañeros y con sus resultados.

¿A qué nos lleva una constante tendencia a la comparación? Si aprendemos a construir nuestra autoestima según comparaciones, la frustración llega inevitablemente. Con el tiempo, nos sentimos cada vez más perdidos y con mayor malestar psicológico y emocional. El resultado es evidente: sentirnos siempre insuficientes.

 

¿A qué nos lleva compararnos en exceso?

¿Cómo dejar de compararse con los demás? A continuación vamos a ver detenidamente de qué manera basar tu autoestima o tu bienestar en comparaciones constantes termina por afectarte en el día a día.

 

Comparación y emociones (inseguridad y autoexigencia)

Tras toda comparación existe un objetivo concreto. Sin embargo, si tu bienestar o tus necesidades dependen de ajustarte a cómo son o actúan los demás, entras en un terreno que jamás vas a poder controlar. Existen emociones muy específicas que nos empujan hacia esta dinámica. Por un lado está la inseguridad, ya que sentimos que nunca somos o hacemos lo suficiente. Por otro lado aparece la autoexigencia, que en el fondo es una forma de miedo que nos presiona de manera constante para compararnos aún más.

Cuando vivimos instalados en una inseguridad y un miedo excesivos, el resultado inevitable es el malestar.

 

El efecto de las redes sociales en la comparación y la autoestima

Hoy en día vivimos en un estado de comparación casi continuo. La sobreinformación y el flujo incesante de imágenes en las redes sociales nos inducen a esta forma de pensar, no solo sobre cómo somos nosotros, sino también sobre nuestro estilo de vida, nuestro hogar o nuestras capacidades. Todo ello nos somete a una espiral cada vez mayor de frustración y comparación.

Para saber cómo dejar de compararse con los demás no necesitamos salir de las redes, sino de su mecanismo adictivo. Esto es algo que también debemos trabajar en terapia, ya que nos lleva con frecuencia no solo a comparaciones sino a ansiedad y agotamiento (además de problemas para concentrarnos).

¿Por qué nos comparamos con quienes creemos que son «mejores»?

En la comparación solemos acudir a modelos que consideramos adecuados o que juzgamos como mejores. Sin embargo, «mejor» no deja de ser un juicio de valor subjetivo que hacemos sobre lo que creemos conveniente o correcto. De hecho, toda comparación se sostiene sobre cuatro palabras o adverbios: más, menos, mejor y peor. Al ser términos infinitos, guiarnos por ellos nos introduce de lleno en un círculo vicioso.

En la actualidad se nos vende con frecuencia la idea de que existen modelos idóneos a los cuales imitar, como personas adineradas o deportistas de éxito. No obstante, en muchos casos son simples estrategias de venta que omiten el contexto de cada vida. Cada persona necesita construir sus propios objetivos atendiendo a su momento vital, su situación personal y sus valores propios.

 

Compararte y tu diálogo interno

A su vez, esta dinámica de comparaciones constantes deriva en un diálogo interno marcadamente negativo. Es una sensación similar a tratar de vivir con una talla de ropa o de zapatos que no es la tuya: al vernos siempre fuera de nuestro propio contexto, la voz con la que nos hablamos se vuelve crítica y, con el tiempo, puede conducirnos directamente al desánimo.

Dejar de compararnos con los demás pasa entonces por mejorar tu autoestima… pero una autoestima propia, porque es la que te ayuda de forma estable.

 

Cómo mejorar la autoestima sin compararse

La autoestima no consiste únicamente en tener amor propio, sino en mantener una relación afectiva con uno mismo que nos sirva de apoyo para construir nuestra manera de estar en el mundo. Vamos a ver cómo funciona realmente una autoestima positiva y estable.

 

Entender cómo funciona la autoestima

La autoestima no se divide en «alta» o «baja», ya que no se trata de un objeto, sino de un sistema dinámico y de una relación continua contigo mismo. La autoestima funciona bien cuando tu bienestar depende principalmente de ti: de tus acciones, de tus decisiones, de tus rutinas y de tus valores. Para conseguir esto es imprescindible cultivar el autoconocimiento. Por el contrario, cuando la autoestima se apoya en factores externos que no podemos controlar —como el comportamiento o la aprobación de los demás—, terminamos por edificar un sistema que no nos resulta útil ni saludable.

A continuación vamos a examinar los tres errores principales que debilitan nuestra autoestima.

 

Los 3 errores que debilitan la autoestima

Existen 3 errores o causas que debilitan tu autoestima, y puede ser que tengan lugar incluso cada día.

En primer lugar tenemos las expectativas o exigencias rígidas, que hacen que nuestro bienestar quede a expensas de si los demás cumplen o no con lo que deseamos o tememos; los juicios de valor constantes, que sesgan nuestra visión del mundo y nos arrastran al conflicto; y las citadas comparaciones, que colocan nuestra valía personal en el rasero de otros modelos o personas.

 

Mejorar tu autoestima y dejar de compararte con Coaching y Terapia

A partir de aquí, vamos a ver cuáles son las claves principales que conviene trabajar para dejar de compararnos con los demás y consolidar una autoestima positiva que funcione de forma estable.

 

Asertividad para ser uno mismo

Consiste en aprender a comunicarnos de forma asertiva para poder tomar nuestras propias decisiones. La asertividad va mucho más allá de saber decir «no»; implica aprender a expresarnos según nuestros valores y necesidades, guardando siempre respeto y empatía hacia el otro, pero sin perder nunca el foco en nuestro propio valor.

 

Gestión de emociones para mejorar la autoestima

Se trata de aprender a entender y gestionar las emociones que se esconden detrás de las comparaciones, tales como el miedo, la inseguridad, la autoexigencia o la culpa. Asimismo, la comparación repetida termina convirtiéndose a veces en un bucle de pensamientos intrusivos que genera ansiedad. Por este motivo resulta fundamental que un proceso de cambio y terapia cuente con herramientas de evidencia psicológica orientadas a reducir esa ansiedad y esa carga de pensamientos.

 

Una relación positiva con los demás (sin comparaciones)

El enfoque desde el que planteamos nuestras relaciones debe transformarse, y este es un aspecto central que también se trabaja en consulta. De esta forma logramos superar patrones de apego desgastantes, así como dinámicas de dependencia o codependencia.

 

Compañía constante para profundizar y encontrar soluciones

Cuando un proceso se limita a sesiones aisladas, el acompañamiento se vuelve muy eventual. Las comparaciones y las dudas surgen en el día a día, y abordar esa dificultad únicamente en una cita quincenal resulta poco cercano.

Por este motivo, mi forma de acompañar es continua: cada día y sin límite de consulta. De este modo trabajamos sobre lo que te va ocurriendo en el momento presente, haciendo que el proceso sea sensiblemente más práctico y efectivo.

 

Una autoestima que funciona de forma estable

Para edificar una autoestima que funcione de forma estable necesitamos abordar todas las áreas de la personalidad: el sistema de creencias, la gestión emocional, la comunicación, las relaciones y el autoconocimiento. En lugar de instalarnos en el problema, nos enfocamos en la solución, que pasa por ampliar tu autoconocimiento para que todo lo aprendido se quede contigo para siempre.

 

Da el primer paso

Si quieres resolver esta dificultad, recuerda que puedes agendar una primera sesión exploratoria conmigo en este enlace. En esta sesión nos conocemos, profundizamos en tu caso y vemos cómo podemos solucionarlo. Solo necesitas estar en un lugar cómodo y privado.

AGENDA TU SESIÓN EXPLORATORIA AQUÍ

Compararse puede ser natural pero no tiene por qué ser lo habitual ni un sistema de vida. Salir de ese sistema y volver a ti es lo que te ayudará a estar bien. Para conseguirlo, tienes compañía profesional y puedes dar el primer paso hoy.

Te envío muchos ánimos y confianza,
Rubén Camacho
Psicólogo y coach

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Rubén Camacho Zumaquero

Psicólogo y coach

Puedo ayudarte

Si quieres solucionar lo que te ocurre, agenda una sesión conmigo para conocernos, encontrar una solución estable y comenzar con tu proceso de cambio personal

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