Empoderamiento humano

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Saber decir no: ¿por qué cuesta? Su relación con la autoestima

Saber decir no y poner límites son aprendizajes que muchas personas necesitan. Cuando esto resulta difícil, es habitual sentir que el bienestar se nos escapa, que dependemos demasiado de los demás y esto nos lleva a perder identidad, a sentir angustia y desánimo.

Sin embargo, poner límites personales no es un rasgo del carácter ni una actitud moderna. El ser humano, naturalmente, se comunica de forma asertiva y pone límites de forma natural. Cada decisión es un límite, y esto nos ayuda a construir identidad y a sentirte mejor, así como a construir relaciones personales más saludables y positiva.

¿Por qué resulta tan difícil entonces saber decir no? ¿Qué hace que te resulte difícil decir no sin sentir culpa o poner límites personales?

Estas dificultades están profundamente relacionadas con un problema de autoestima. No nos sirven cursos ni consejos, sino conocerte con profundidad, entender de dónde viene el problema y cómo resolverlo de forma estable.

En este artículo vamos a profundizar en cómo saber decir no, para que tu autoestima te funcione y te comuniques de forma asertiva. Lo que vas a leer está basado en la experiencia directa acompañando a personas en procesos de cambio y terapia durante los últimos 15 años. Aquí puedes leer testimonios de esas personas.

Si tienes este problema y has tomado la decisión de resolverlo, puedes agendar una primera sesión exploratoria conmigo para conocernos, ver qué ocurre y descubrir cómo podemos solucionarlo.

¿Por qué resulta difícil saber decir no?

Tener dificultades para decir no y poner límites nos trae consecuencias desagradables en todas las áreas de nuestra vida.

En la familia: nos sobrecarga de tareas y los demás dependen de nosotros.
Área laboral: nos sobre exigimos aún más, ya que acumulamos tareas que quizá no te correspondan.
En la pareja: perdemos identidad, nos dejamos llevar por el otro, y sentimos así que vamos a la deriva en la relación. Esto nos puede causar desánimo o, por el contrario, frustración y conflictos frecuentes.

Saber decir no y poner límites no quiere decir que rechacemos al otro, sino que somos conscientes de qué necesitamos, cuáles son nuestros límites y prioridades, nos cuidamos y de esta forma establecemos relaciones más positivas.

A su vez, el ser humano tiene la capacidad natural para decir no y comunicarse de forma asertiva. Es decir: la asertividad no es una forma de comunicarse que se aprenda, sino nuestra comunicación natural. ¿Qué es entonces lo que hace que para muchas personas resulte tan difícil saber decir no?

Existen una serie de causas psicológicas y emocionales. Vamos a verlas con detalle para que entiendas cuál puede ser tu caso.

 

Miedo al rechazo

A menudo evitamos poner límites personales por el temor inconsciente a la reacción del otro. Cuando esto ocurre, tu bienestar empieza a depender en exceso de factores externos que escapan a tu control, condicionando tu comportamiento para evitar cualquier conflicto aparente.

 

Culpa y necesidad de agradar (co-dependencia)

La culpa opera como otra variante del miedo. Mientras que la dependencia se traduce en necesitar a los demás para estar bien, la co-dependencia nos lleva a creer que los demás te necesitan a ti. Ese peso imaginario te empuja a una sobre adaptación constante donde tus prioridades desaparecen.

 

Comunicación opaca

Tu estilo de comunicación termina adaptándose a esos mismos temores. La comunicación opaca se manifiesta cuando buscas dar excesivas explicaciones para justificar una negativa, o cuando necesitas validar tu información en el exterior antes de dar un paso, por miedo a cómo se sentirán el resto.

 

Dependencia de la validación externa

Si tu forma de valorarte y medir tu propio valor depende de lo que dicen los demás, o de lo que imaginas que piensan sobre ti, tu comunicación tenderá inevitablemente a buscar su aprobación. Aprender a poner límites se vuelve imposible si necesitas el permiso ajeno para existir.

Estos son los motivos que nos llevan a este problema y te habrá dado cuenta de que tiene una relación clara con tu autoestima. Vamos a ver por qué ocurre.

 

Decir no, límites y autoestima: su relación

La autoestima es tu relación afectiva contigo. La autoestima en realidad no es alta ni baja, ya que no es una cosa, sino una forma de hacer las cosas. Tu autoestima es un sistema, una forma de relacionarte contigo a través de la cual fluye una relación con los demás.

¿De qué depende que tu autoestima funcione? De si tu bienestar depende principalmente de ti. Cuando depende de factores externos que no podemos controlar, nos sentimos perdidos, y esto nos lleva a no saber decir no para agradar al otro.

 

Claves para decir no y que la autoestima funcione

Como hablamos, la autoestima no se sube ni baja. No tiene sentido basar tu autoestima en una forma de verte basada en el orgullo o la vanidad. Para que tu autoestima funcione, se trata de descubrir cómo funciona ahora y aplicar cambios.

Estas son las claves para decir no y que tu autoestima funcione.

Autonomía y toma de decisiones

El ser humano se siente bien en la medida en la que es autónomo. Nos desarrollamos durante toda la vida para la autonomía. A su vez, somos más autónomos según tomamos decisiones propias. La toma de decisiones, aunque sea para pequeños detalles del día a día, nos ayuda a ir desatascando este problema y a entender cómo establecer límites reales.

 
Gestión de emociones

Detrás de todos los problemas de autoestima y también de no saber decir no, se encuentran emociones que no hemos aprendido a gestionar, como el miedo, la inseguridad o la culpa. Con el tiempo, estas emociones nos pueden llevar a la ansiedad o al desánimo. Sin embargo, el problema no son esas emociones sino cómo las gestionamos. Por este motivo, en un proceso de cambio y terapia trabajamos con la gestión emocional desde el comienzo.

 
Autoconocimiento

Conocerte con profundidad es clave para saber dónde están tus límites, qué necesitas, qué quieres y qué no quieres para ti. Solo desde ahí puedes comenzar a tomar decisiones más asertivas y poner límites a lo que no queremos. En una terapia no afrontamos solo el problema, sino las soluciones. La solución siempre pasará por conocerte con profundidad, lo que te ayuda a que el cambio sea estable en el tiempo.

 
Comunicación asertiva

Desarrollar una forma de comunicarte más asertiva es vital para mejorar tu autoestima. No se trata de una comunicación dura, sino amable, empática, donde consideramos al otro pero también te consideras a ti. Es una comunicación sencilla, inmediata, donde decimos lo que queremos. En un proceso de cambio y terapia también es fundamental trabajar la comunicación, tanto con los demás como contigo para aprender a decir no sin sentir culpa.

 

Cómo aprender a decir no y poner límites

Saber decir no es un aprendizaje natural en el ser humano. El problema consiste en que lo hemos olvidado con el tiempo debido a problemas de autoestima que se han generado. En un proceso de cambio y terapia profundizamos en lo que ocurre para encontrar soluciones a través de tu propio aprendizaje personal. Eso es lo que te ayuda a construir relaciones más justas y a sentirte mejor.

 

Autoestima y asertividad: estar bien contigo para estar bien con los demás

Vamos a ver ahora cuáles son las claves para que un proceso de cambio y terapia funcione para ti en este caso.

 

Profundizar en ti

Al comienzo de un proceso, siempre profundizamos en lo que ocurre ahora, en cómo gestionas tus emociones, en cómo construyes autoestima y en cómo te comunicas, con el objetivo de entender qué falla y saber cómo solucionarlo.

 

Diseñar un plan de acción

Una vez sabemos cómo solucionarlo y entendemos la raíz de la dificultad, diseñamos en una sesión un plan de acción específico para aplicar los cambios prácticos que te lleven a estar mejor de forma estable en tu día a día.

 

Compañía constante

En mi caso, no acompaño solo con sesiones, ya que es un sistema muy eventual. Cuando vivimos una terapia solo con sesiones la compañía es muy eventual. Por este motivo, mi forma de acompañar es totalmente constante, cada día y sin límite de consulta. De esta forma, puedes consultarme lo que necesites en el momento en que sientas una necesidad, te contesto en el día y sentirás más apoyo.

A su vez, trabajamos con herramientas semanales para profundizar en lo que ocurre y tenemos sesiones prácticas para poder solucionar el problema.

Si quieres solucionar esta dificultad, mejorar tu autoestima y saber decir no sin culpa, un primer paso es agendar una sesión exploratoria. En esta sesión nos conocemos, profundizamos en lo que ocurre y vemos cómo lo podemos solucionar.

AGENDA TU SESIÓN EXPLORATORIA AQUÍ

Te envío muchos ánimos y compromiso.

Gracias por pensar en ti,
Rubén Camacho
Psicólogo y coach

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Rubén Camacho Zumaquero

Psicólogo y coach

Puedo ayudarte

Si quieres solucionar lo que te ocurre, agenda una sesión conmigo para conocernos, encontrar una solución estable y comenzar con tu proceso de cambio personal

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