Terapia de pareja individual: ¿qué hacer si mi pareja no quiere ir al psicólogo?
Los problemas de pareja son uno de los motivos más frecuentes para vivir un proceso de cambio y terapia. Las dificultades de comunicación o conflictos emocionales nos hacen sentir ansiedad y malestar. Sin embargo, ¿qué podemos hacer si mi pareja no quiere ir al psicólogo? Al contrario de lo que solemos pensar, la terapia de pareja individual es mucho más poderosa que si ambos acuden a consulta y es la solución más ética y profunda para resolver estas dificultades.
Hoy día es muy popular la terapia de pareja. En mi caso, como psicólogo y coach con más de 15 años de experiencia, acompaño con frecuencia a personas que tienen dificultades en las relaciones de pareja. Estas dificultades estaban relacionadas con la ansiedad, cómo nuestras dificultades de pareja nos causaban problemas de autoestima, de comunicación y a veces, desánimo. Es muy habitual que se piense que son las dos partes las que deben acudir a consulta, pero esto no siempre es posible. Con frecuencia, solo es uno de los miembros de la pareja quien quiere acompañamiento profesional y la otra parte, no.
Esto no le hace una persona más inmadura o irresponsable. Sencillamente, un proceso de cambio y terapia llega para quien está preparado, y tratar de forzar a la otra persona a estar en consulta no funciona.
En este artículo vamos a profundizar en cuáles son los problemas de pareja que encontramos en consulta, cómo podemos resolverlos, y sobre todo por qué la terapia de pareja individual es mucho más efectiva de lo que pensamos. Todo lo que voy a contarte está basado en evidencias y según testimonios reales de personas que han vivido sus procesos.
Si necesitas compañía profesional ya, puedes agendar una primera sesión exploratoria para conocernos, descubrir qué ocurre y ver cómo podemos solucionarlo.
Profundizando en los problemas de pareja
Las relaciones de pareja son una tendencia natural del ser humano. Somos seres sociales, emocionales y afectivos, y en una relación encontramos un vínculo íntimo donde surgen muchos de los aprendizajes más importantes de nuestra vida. Si es una tendencia natural, ¿por qué surgen tantas dificultades?
Los problemas de pareja son ante todo fruto del contexto. Hoy día tenemos más dificultades de pareja por el mundo en el que vivimos, rápido, estresante e híper conectado. Vivimos en una constante vorágine de sobre información que nos agota y nos hace difícil vivir la relación con calma, empatía y simetría. De ahí, que muchos de nuestros problemas psicológicos previos se experimentan con mayor intensidad en la relación.
Esta es una de las claves más importantes para entender lo que nos pasa en una relación: el problema no es la relación, sino un sistema que se genera entre los dos y que nos causa malestar por dificultades psicológicas previas. Esto es el en caso de que sean problemas de pareja habituales, exceptuando casos donde un de los miembros de la relación ocasiona un daño psicológico al otro mediante violencia, coacción o manipulación. En este caso solo existe una solución, que es alejarnos de esa relación.
Causas de los conflictos en la relación
Vamos a profundizar en cuáles son las causas de estos conflictos, ya que nos ayudará a entender por qué una terapia de pareja invididual es mucho más efectiva que un proceso conjunto (donde suelen aparecer más conflictos que soluciones). Además, esta es una solución directa cuando mi pareja no quiere ir al psicólogo.
Falta de simetría
Hablamos de una falta de simetría en la relación cuando no se vive de forma equitativa. Puede tratarse de una dependencia, que implica que necesitamos al otro en todo momento para sentirnos bien, lo cual nos hace sentir menos con el tiempo, o una co-dependencia, que quiere decir que sentimos que el bienestar del otro depende del ti, generándonos culpa y un exceso de responsabilidad a largo plazo.
Una relación de pareja saludable es simétrica. Sentimos que la relación nos alivia el día a día, no nos lo hace más pesado.
Gestión de emociones
En las relaciones sentimos con frecuencia miedo y ciertas inseguridades, así como culpa o desánimo. Si necesitamos controlar lo que ocurre porque es una relación basada en la incertidumbre, suele surgir ira y discusiones frecuentes.
Sin embargo, estas emociones no son las causantes del problema, sino cómo las entendemos y gestionamos. Cuando sabemos gestionar lo que sentimos, no son emociones tan intensas, frecuentes y duraderas, de tal forma que surgen como experiencias naturales en la relación pero no la condicionan tanto.
Comunicación opaca o imperativa
Si la comunicación es demasiado opaca, sentimos que perdemos nuestra identidad, quedando a merced del otro. Por el contrario, si es muy imperativa o está basada en quejas y reproches, el malestar y el alejamiento surge sin remedio. Una relación es una experiencia, ante todo, para entendernos, acompañarnos y ayudarnos a estar mejor. Comunicarnos de forma asertiva y empática es vital para que la relación funcione.
Y si mi pareja no quiere ir a terapia, ¿cómo abordarlo? La importancia de la terapia de pareja individual
Uno de los motivos más frecuentes para no vivir un proceso de cambio y terapia y así mejorar nuestras relaciones es porque uno de los dos no quiere asistir a terapia. Sin embargo, tratar de obligarle o hacerle sentir irresponsable por ello puede ser un error mayor.
La terapia de pareja se ha hecho tremendamente popular debido, como hablamos, a nuestro contexto digital y con tanta sobre información. Pero este método contiene algunos elementos que no lo hacen siempre la mejor opción.
En primer lugar, un proceso de cambio y terapia práctico y profundo siempre es de naturaleza individual, ya que debe existir privacidad y confidencialidad. Cuando estamos una sesión conjunta suelen surgir los conflictos y malos entendidos que nos hacen sentir mal, cuando la terapia debe ser ante todo un espacio seguro.
En segundo lugar, las dos personas pueden tener el mismo compromiso por mejorar su relación pero no por asistir a terapia. Esto depende de momentos vitales y obligar no es la mejor opción.
Y, finalmente, porque la terapia de pareja individual nos ayuda a profundizar en lo que nos pasa, en saber gestionarlo y superarlo, de tal forma que no solo mejore la relación sino todos los aspectos de tu vida. Esto no quiere decir que solo una persona sea responsable, sino que si una persona es la que quiere vivir la terapia, es porque es esa persona la que está preparada para vivir la terapia.
Vamos a profundizar en cuáles son las claves para que un proceso de cambio y terapia funcione.
Claves para que un proceso de cambio y terapia funcione
Hoy día solemos pensar que existen múltiples terapias, herramientas y métodos. En realidad, existen desde la investigación en psicología, para entender lo que funciona. Un proceso de cambio y terapia en realidad no es varios, sino uno, ya que debe reunir una serie de características esenciales para que funcione. Esto es algo que aprendemos los psicólogos cuando nos formamos en la universidad, pero ante todo lo aprendemos con el paso de los años acompañando a personas. Las personas a las que he acompañado son las que me han enseñado qué es lo que realmente funciona y lo que necesitaban, mucho más que un método X o Y de moda.
Respeto hacia la subjetividad de la persona
Este factor es el más importante de todos. El respeto hacia la subjetividad de la persona implica que entendemos qué ocurre, cómo te sientes, cómo lo interpretas, y cómo podemos resolverlo desde tu propio aprendizaje personal. Cuando existen teorías previas sobre lo que te pasa no estamos respetando a la persona.
En un proceso de cambio y terapia, siempre, partimos desde este respeto. Es un proceso para ti, para conocerte, tú eres la persona protagonista que quiere aprender de ti y aplicar los cambios que te hagan sentirte mejor de forma estable (tanto en tus relaciones como en otras parcelas de tu vida).
Trabajar solo con la persona que está en consulta
En consulta profundizamos solo en ti, no en otras personas que no está en consulta. ¿Por qué? Porque no podemos controlar al otro, ni lo que piensa o siente. Solo podemos profundizar en ti y, si lo necesitas, aprender a poner los límites que necesitas en tus relaciones para sentirte bien.
Hablar de los problemas del otro no nos ayuda, sino que nos desenfoca. Enfocarnos en ti es la puerta para conocerte y estar mejor.
Profundizar en todas las partes de la personalidad (no solo la pareja)
Si nos quedamos solo con lo que ocurre en pareja, el proceso termina por ser superficial. No tenemos que enfocarnos en el problema, sino en la solución. La solución siempre es tu propio autoconocimiento. Por este motivo, en un proceso de cambio y terapia debemos profundizar en todas las partes de tu personalidad: tu autoestima, tu gestión de emociones, tu comunicación, relaciones, valores, etc.
Cuando trabajamos de forma profunda con la persona es cuando llegan los resultados y cambios más importantes y estables en el tiempo. Mi objetivo como profesional que acompaña a personas no es solo que te sientas mejor pronto, sino que sea estable, ya que aprendes de ti y ese aprendizaje se queda contigo para siempre.
Compañía constante para cambios estables
Finalmente, contar con compañía constante es esencial para estar bien pronto. Cuando un proceso se vive solo con sesiones, suele ser eventual y poco práctico. En mi caso, acompaño de forma constante, cada día y sin límite de consulta, además de con sesiones y herramientas semanales. De esta forma, podemos profundizar en lo que ocurre y sientes el apoyo en cada momento que lo necesites.
Terapia de pareja individual para mejorar la pareja y estar mejor tú
La terapia de pareja individual es el proceso que realmente te lleva a superar tus dificultades en pareja, ya que cuentas con apoyo profesional para profundizar en ti y te ayuda en cualquier otro ámbito. Si tu pareja no quiere ir al psicólogo, lo mejor es dejarle espacio para que tome sus propias decisiones. Si el problema en la relación parece irresoluble, se trata de aprender a poner límites y tomar decisiones que te lleven a estar bien. Un proceso de cambio y terapia sirve para eso: para conocerte y que vivir con bienestar (tanto contigo como con tus relaciones) sea lo habitual.
Si quieres compañía, puedes agendar una sesión exploratoria conmigo para conocernos, entender tu situación y ver cómo puedo ayudarte. También tienes la opción de hacerme una consulta privada (respondo en un par de días como máximo). Te envío muchos ánimos y compromiso.
AGENDA TU SESIÓN EXPLORATORIA AQUÍ
Gracias por pensar en ti,
Rubén