Empoderamiento humano

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Cómo recuperarte de una relación abusiva: claves desde la evidencia en terapia

Recuperarte de una relación abusiva es una de nuestras mayores necesidades cuando hemos vivido esta situación. Las relaciones de pareja son una de las experiencias más importantes de nuestras vidas. A su vez, es la experiencia donde nos podemos sentir más vulnerables. Cuando vivimos una relación abusiva, donde existe coacción, conflictos constantes y una comunicación basada en la manipulación, nos afecta en un sentido psicológico y emocional y ese efecto continúa con el tiempo. ¿Cómo salir del bucle?

Para encontrar soluciones, primero tenemos que hacernos preguntas clave. ¿Qué efecto ha dejado esa relación abusiva en ti? ¿De qué forma se manifiesta en tu día a día?

En ocasiones, las dificultades se manifiestan en una incapacidad para dejar la relación y, en otras, para volver a confiar en las relaciones. Sin embargo, los seres humanos somos seres sociales y afectivos, y vivir relaciones sanas es una de las experiencias que nos merecemos.

Recuperarte de una relación abusiva pasa ante todo por un proceso de cambio y conocimiento personal, donde descubras qué aprendizajes has adquirido que ya no te funcionan. Las relaciones conflictivas, más aún si existe abuso, nos provocan ansiedad, problemas de autoestima y comunicación, y con el tiempo de desánimo.

Después de la relación abusiva

Este tema es hoy día muy común en redes sociales. Sin embargo, recuerda que vivimos en la era de la sobre información, donde se publica todo tipo de contenidos solo para llamar tu atención y sin que necesariamente esté basado en evidencias.

En este artículo vamos a profundizar en cómo recuperarte de una relación abusiva desde las evidencias que tenemos en Psicología y, ante todo, desde la experiencia directa en terapia acompañando a personas que han tenido esta dificultad y la han solucionado (puedes leer testimonios reales de esas personas en este enlace). Vamos a profundizar en estas áreas:

¿Cómo saber cuándo estoy viviendo una relación basada en el abuso?
¿Qué consecuencias psicológicas y emocionales trae?
Y ante todo, ¿cómo puedo recuperarme de una relación abusiva de forma estable y segura, de tal forma que pueda volver a confiar y vivir con bienestar?

Si vives o has vivido una situación similar, aquí podrás encontrar claves para comenzar a solucionar el problema.

¿Cuándo se produce una relación abusiva?

Una relación abusiva aparece cuando comienzas a sentir que tu identidad se reduce y tu vida empieza a girar alrededor de la otra persona. Notas que ya no decides por ti, que tienes que justificar todo lo que haces y que cualquier paso necesita una explicación. Poco a poco, surge una sensación constante de culpa: por lo que dices, por lo que callas, por lo que haces o no haces.

En esencia, la relación se convierte en un sistema de dependencia o co-dependencia donde el bienestar del otro siempre parece más importante que el tuyo, y tus necesidades quedan en segundo plano.

Consecuencias del abuso en las relaciones

Antes de continuar te dejo un vídeo donde profundizamos en este tema (el artículo continúa más abajo).

Las consecuencias de una relación abusiva son profundas porque te obliga a vivir en un sistema anti natural para tu bienestar emocional. Tu cuerpo y tu mente se colocan en un estado de alerta que mantiene la ansiedad elevada.

Con el tiempo, este agotamiento emocional genera desánimo, falta de motivación y una sensación generalizada de bloqueo. Además, al asociar ese malestar con las relaciones, te cuesta confiar en otras personas.

En muchos casos, la relación se transforma en una rutina afectiva: un hábito emocional que da una falsa sensación de estabilidad, lo que hace más difícil romper el vínculo por culpa o por miedo.

Recuperarte de una relación abusiva: claves psicológicas y emocionales en terapia

Vamos a profundizar de cuáles son las claves psicológicas y emocionales con las que necesitamos trabajar para solucionar los estragos de esta experiencia.

Cómo gestionas lo que sientes ahora

Recuperarte implica aprender a regular lo que sientes en el presente. En casos de ansiedad, trabajamos la mecánica respiratoria y el resto de factores que la mantienen, como las interpretaciones negativas, la anticipación o la autoexigencia. Cuando gestionas mejor tus sensaciones actuales, puedes tomar decisiones más claras y moverte con menos miedo.

Conocerte

Toda recuperación real pasa por comprender quién eres y cómo funcionas. Se trata de identificar tus patrones, lo que te activa, lo que te limita y lo que necesitas. Conocerte te devuelve perspectiva y te permite entender por qué entraste en la relación, qué aprendiste y qué necesitas reconstruir.

Comunicarte de forma asertiva

En relaciones abusivas, la comunicación suele estar dañada: te adaptas, te callas o explotas. Recuperarte significa reaprender a expresar tus límites, tus necesidades y tus decisiones sin miedo y sin sentir culpa constante. La asertividad es una base esencial para relaciones futuras más sanas.

Construir una autoestima funcional

La autoestima se erosiona en la dinámica abusiva. Se trabaja desde la acción: decisiones más equilibradas, hábitos que sostienen tu bienestar, límites claros y una relación más realista y amable contigo. Una autoestima funcional te permite confiar en ti y en tus elecciones.

Enfocar cómo ves las relaciones

La experiencia previa distorsiona la forma de mirar el amor, la intimidad y la confianza. Parte del proceso es reconstruir tu visión de las relaciones: entender qué es sano, qué no, qué mereces y cómo quieres vincularte. Este cambio te permite volver a confiar sin repetir el patrón.

Superar esta experiencia suele requerir de terapia. Cuando contamos con compañía experta, todo es más fácil, el aprendizaje es mayor y nos sirve a largo plazo. A su vez, se deben dar unos factores imprescindibles para que un proceso terapéutico funcione.

Factores imprescindibles en terapia

Vivir un proceso de cambio y terapia nos ayuda no solo a sentirnos mejor, sino que debe implicar una toma de consciencia mayor que te ayude a vivir con bienestar y superar el problema de forma estable. En cierto sentido, la terapia es como parar todo lo que está ocurriendo, mirarte con mayor apertura, y encontrar el aprendizaje en ti que necesitas para estar bien y dejar esa experiencia atrás.

A su vez, cuando una terapia se vive solo con sesiones eventuales, suele hacer sentir lejanía. Por este motivo, mi forma de acompañar es totalmente constante: cada día, sin límite de consulta. De esta forma, una persona puede consultarme varias veces a la semana, a diario, o varias veces un día si lo necesita. Esta forma de acompañar hace que encontremos soluciones y autoconocimiento cada día, además de ser un proceso más humano.

Los dos factores imprescindibles en terapia para conseguir el cambio que necesitas de forma estable son:

Contar con compañía constante

Como hablamos: cada día, y no solo con sesiones eventuales. Gracias a esto, las sesiones son también más prácticas y profundas, ya que no las utilizamos como urgencia, sino como una toma de contacto que te lleva a mayores aprendizajes.

Profundizar en todas las partes de tu personalidad

En una relación todo queda implicado: nuestra forma de sentirnos, de vernos, de ver al otro y al mundo. Por este motivo, una terapia efectiva no debe centrarse solo en el problema, sino en ti de forma integral. En un proceso de cambio y terapia trabajamos con todas las partes de tu personalidad: tu autoestima, tu sistema de creencias, tu forma de gestionar lo que sientes, tu forma de comunicarte y entender las relaciones, e incluso tus valores e identidad.

Un primer paso

Si sientes que has vivido estas situaciones o las estás viviendo, vivir un proceso terapéutico puede ser lo que te ayude a encontrarte contigo y salir del problema para siempre. Un primer paso sería agendar una primera sesión exploratoria conmigo, donde nos conocemos, profundizamos en tu situación y vemos cómo podemos solucionarlo y cómo te puedo acompañar en tu proceso.

En este caso la sesión no tiene coste, ya que mi forma de trabajar no es solo con sesiones eventuales sino de forma constante. Por este motivo no facturo la primera sesión. Si tienes el compromiso para solucionar lo que te ocurre, puedes agendarla en este enlace.

Te envío muchos ánimos y compromiso.

Gracias por pensar en ti,
Rubén Camacho
Psicólogo y coach

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Rubén Camacho Zumaquero

Psicólogo y coach

Puedo ayudarte

Si quieres solucionar lo que te ocurre, agenda una sesión conmigo para conocernos, encontrar una solución estable y comenzar con tu proceso de cambio personal

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