Empoderamiento humano

Cómo solucionar el síndrome de Peter Pan

​La característica más importante de Peter Pan es que no era un niño que no podía crecer, sino que era un niño que no quería crecer. Pero esto no es posible… salvo que te sigas comportando como un niño o niña. De ahí que lleguemos a este problema: el síndrome de Peter Pan, ¿existe de verdad tal y como nos lo plantean? ¿Qué ocurre realmente en un sentido psicológico? Y sobre todo, ¿cómo solucionar el síndrome de Peter Pan?

​Hoy en día vivimos conectados a una realidad digital que funciona de forma vertiginosa. Cada día visitas docenas de webs que buscan miles y miles de clics. En mi caso, como psicólogo y coach que acompaña a persona en sus procesos de cambio, no busco clics sino que realmente aprendas algo sobre ti y te conozcas más.

Así que vamos a comenzar siendo francos: no, no existe un síndrome de Peter Pan como tal. En psicología no existe nada llamado así, sino que es un invento moderno para describir cierta problemática que algunas personas viven hoy día. ¿Cuáles son estos problemas?

Se trata de personas adultas, con vidas y capacidades adultas, que, sin embargo, se resisten a comprometerse, adquirir ciertas responsabilidades, o a vivir dando un beneficio a otras personas (en su vida social, familiar, etc.) de tal forma que quieren aferrarse a una vida eminentemente individualista. Estas personas hacen esto debido a un concepto muy personal de libertad, de tal forma que reniegan de cualquier tipo de compromiso o relación que les haga perder esta libertad. Estas personas suelen considerar que experiencias como tener proyectos a largo plazo, responsabilizarse de sí mismos de forma completa o tener hijos es una «pérdida de tiempo». Sin embargo, es frecuente que vivan ciertas crisis existenciales o que se sientan sin propósito vital.

Ojo, esto no quiere decir que para tener una vida plena tengamos que construir una vida convencional y tener hijos. La felicidad no está ahí, sino que ciertas experiencias (como la paternidad o maternidad) nos impulsan hacia una experiencia de entrega hacia otro ser. Pero esa experiencia también se puede encontrar en proyectos o valores personales.

​Lo que ocurre no está tan claro… y en este artículo (con vídeo) lo vamos a resolver. A por ello!

C​ómo solucionar el síndrome de Peter Pan (no es síndrome sino un enfoque individualista y baja tolerancia a la frustración)

Aunque es cierto que no existe el síndrome de Peter Pan como tal (personas adultas que no quieren crecer o viven como adolescentes o con gustos y aficiones relacionadas con la adolescencia, lo cual en sí mismo no es un problema siempre y cuando tengas una vida funcional), sí es cierto que recibo con cierta frecuencia a personas en sesiones que me dicen: «oye, Rubén, tengo el síndrome de Peter Pan, por favor ayúdame a solucionarlo».

Lo que les ocurre a estas personas no es que vivan como niños, sino que no desarrollan una parte importante de la vida adulta: la capacidad para cuidar y ayudar a los demás, comprometerse y generar estabilidad. El motivo por el cual ocurre esto, aparentemente, está en el concepto que esas personas han construido de libertad. Quieren ser personas libres, independientes, para vivir de forma relajada y según sus aficiones, y por ello rechazan ciertos aspectos de la vida adulta que consideran que les resta esa libertad. Por este motivo les resulta difícil aceptar reglas y límites, o se ofuscan si la situación o el comportamiento de los demás no es el que desean o les beneficia. Sin embargo, ¿es esto ser libre?

El ser humano solo es libre para tomar ciertas decisiones. Somos seres sociales, y nuestra naturaleza es generar lazos con otras personas y realizar aportes a los demás. Aquí es donde llega lo interesante: vivimos en un mundo materialista, consumista y globalizado, que nos arroja hacia esa individualidad. Por esta razón estas personas sienten en ocasiones que carecen de propósito: porque viven una vida donde no están desarrollando partes muy importantes de sí mismos.

​Vamos a profundizar en esto mucho más con este vídeo… Dale a play!

​En el vídeo lo tienes todo. Sin embargo, si ahora no puedes escucharlo (te recomiendo que busques el mejor momento para poderlo escuchar) continuamos con el texto.

​Somos seres sociales. No somos realmente libres cuando vivimos de forma individualista, sino que estamos perdiendo una parte muy importante de nuestro desarrollo como seres humanos. ¿Qué es lo que hace entonces que tendamos hacia ese individualismo? Se trata de tu enfoque, de tu sistema de creencias y valores, pero ante todo de tu gestión de emociones: cómo gestionas el miedo (a perder el control), la inseguridad (hacia ciertos compromisos), la frustración o la impotencia (si no consigues lo que quieres justo cuando quieres) o la impulsividad (motivo por el cual te resulta difícil mantener cierta estabilidad en tus relaciones o trabajo). En definitiva, se trata de una baja tolerancia a la frustración y estrés, que hace que estas personas necesiten demasiados recursos y rechacen áreas muy importantes de nuestro desarrollo personal y humano.

Sin embargo, esa compañía no debe ser una persona que te juzgue, te guíe, te oriente, te dé consejos o te diga cómo vivir o qué cambios debes hacer. Eso sería imponerte un punto de vista diferente al tuyo.

Se trata de tener una compañía lo más limpia posible, que no te juzgue, sino que te acompañe como un espejo donde puedas reflejarte, descubrir qué falla y cómo puedes vivir un cambio dentro de ti que haga que todo lo demás cambie.

Esto es lo que realmente debe vivir en un proceso de cambio, y ese es el objetivo de un auténtico psicólogo o coach: ser ese espejo limpio para ti.

A lo largo de 10 años he acompañado a personas de todo tipo y lo único que tenían en común eran los problemas: miedos, inseguridades, problemas con la autoestima, en las relaciones (de pareja o no), superar rupturas, mejorar la productividad, saber decir no… siempre son problemas y dificultades personales.

Conseguir cambios en tu vida es algo solo real si eres tú quien vive ese proceso de cambio personal.

Por eso la compañía es tan importante: te da enfoque, compromiso, y te garantiza que no estás solo o sola con tu propio ego, miedos y puntos de vista, sino que puedes ver más allá.

Ahora es cuando llega el momento de hacerte esa propuesta tan especial. Se trata de que agendes una sesión exploratoria gratuita vía Whatsapp o Skype conmigo, donde podremos conocernos, explorar tu problema, cuál puede ser la solución y sobre todo cómo puedo acompañarte en ese proceso de cambio para que lo consigas al 100%.

​Pero ojo: solo si tienes un 100% de compromiso en vivir tu proceso de cambio y asistir a la sesión (esto no es para curiosos, sino para personas que realmente quieren mejorar su vida).

​Ahora eres tú quien da el primer paso hacia tu cambio personal (o profesional, sea lo que sea más importante para ti).

Gracias por pensar en ti,Rubén

coach-personal

Rubén Camacho Zumaquero

Psicólogo y coach

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Puedo ayudarte

Si quieres solucionar lo que te ocurre, agenda una sesión conmigo para conocernos, encontrar una solución estable y comenzar con tu proceso de cambio personal

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