Cómo funciona un proceso de cambio (para que funcione)

Cómo funciona un proceso de cambio (para que funcione)

En ciertos momentos de nuestra vida, los seres humanos queremos, y necesitamos, vivir un proceso de cambio personal. Puede ser en relación a tu confianza, tus relaciones personales o de pareja, rupturas, tener dudas e inseguridad, o dificultades relacionadas con el trabajo. En cualquier caso, vivir un proceso de cambio debe ser una experiencia transformadora que te ayude para siempre.

Hoy día vivimos en una gran paradoja: vivimos en la era de la sobre información, digitalizada y materialista, nos hablan constantemente de desarrollo personal y bienestar... pero cada vez sabemos menos qué es realmente un proceso de cambio.

Y sobre todo: no sabemos cómo debe ser un proceso de cambio para que realmente funcione y no sea solo una experiencia de consumo rápido.

Mi nombre es Rubén Camacho (por si acaso no me conoces), psicólogo y coach de empoderamientohumano.com. Desde hace 11 años acompaño a personas en sus procesos de cambio, bien sea enfocado al área personal o profesional. A medida que pasa el tiempo el desconocimiento sobre lo que es realmente un proceso de cambio aumenta. Así que vamos a darle una solución definitiva con este artículo.

De esta forma, sabrás lo que es un proceso de cambio y qué no, hasta qué punto necesitas que sea un proceso psicológico, y cuál es la estructura para que sea real y profesional y no solo un producto más de consumo. Vamos a por ello!

Lo que no es un proceso de cambio

A lo largo de nuestra vida vivimos experiencias difíciles, intensas, que pueden resultar traumáticas. Por más que tratemos de protegernos y vivir en un constante hedonismo, la experiencia difícil llega. Nuestras expectativas, exigencias, miedos, inseguridades, nuestra propia visión sobre lo que ocurre hará que llegue un momento donde es necesario replantearnos qué pensamos, cómo estamos, y qué cambio necesitamos.

Pensar que el problema está fuera solo es entorpecer el proceso y hacer que la solución llegue más tarde. Cuando tu bienestar depende demasiado de factores externos (lo que hacen los demás, lo que te dicen, cómo te valoran, las oportunidades que llegan, la "buena" o "mala" suerte, etc.) siempre sentiremos frustración, inseguridad, y con el tiempo, desánimo.

¿Por qué? Porque no lo podemos controlar. El mundo exterior es con lo que te encuentras y relacionas, pero no puedes cambiarlo. Con lo que sí puedes trabajar, gestionar y cambiar es con tu propio cambio personal: cómo interpretas las situaciones, cómo las enfocas, cómo entiendes y gestionas lo que sientes, cómo construyes tu autoestima y relaciones, etc.

Por esta razón, un proceso de cambio nunca consistirá en ver que el problema está afuera o en creer que son los demás los culpables. Y, si te fijas... vivimos en un mundo donde el 99% de contenidos que encuentres sobre "desarrollo personal" trata sobre esto: personas "tóxicas", narcisistas (sin ningún tipo de criterio científico), cuando las personas hacen esto es por este motivo, etc.

Debes tener claro lo que NO es un proceso de cambio: cualquier tipo de información, sistema o experiencia donde tu sistema de creencias se haga más férreo (todo proceso de cambio real implica que cuestionas tus propias ideas y creencias) y se vive una experiencia superficial, que por más que parezca intensa y transformadora, solo es un producto de consumo

Hace décadas (o siglos) las personas encontraban su proceso de cambio en sus viajes, en sus experiencias, y tenía como compañía "profesional" (antes de que existieran las profesiones) en las personas que les ayudaban a verse, a descubrirse y a mejorar aspectos de su vida. El filósofo lo hacía, las personas ancianas también, y desde hace unas cuantas décadas lo hace el psicólogo de forma experta y profesional, según criterios y datos científicos.

Pero hoy día... todo eso ha cambiado. Nos invaden mil perfiles de influencia variada que te dicen cómo comportarte o ser con ideas preconcebidas que solo nos aturden aún más. El gran reto actual es esquivar toda esa información. Vamos con cómo funciona un proceso de cambio por fases.

Primero: el fin de un ciclo y decidir por el cambio

Cuando decidimos vivir un proceso de cambio es porque ya hemos dicho basta. Existe alguna experiencia en tu vida que se repite, te resulta desagradable, vives un momento difícil o sencillamente hay algo que quieres aprender sobre ti.

Algunas de las dificultades más habituales son problemas de ansiedad, desánimo, inseguridad, miedos o autoestima. Estas dificultades se pueden experimentar en tu relación contigo, con los demás, con tu pareja (celos, pausas, rupturas, etc.) o en el trabajo. A veces sentimos ese malestar y rápidamente queremos darle solución. A veces... tardamos demasiado tiempo antes de buscar ese proceso porque tememos que el cambio sea drástico y nos haga sufrir.

Este es un mecanismo de miedo. El miedo solo trata de protegernos. Por esa razón, afrontar lo que más necesitas puede ser una fuente de miedo y preocupación. Nuestro propio miedo trata de protegernos y retrasamos el momento de vivir el cambio. Aquí es donde entran en juego las redes sociales: nos venden un bienestar inmediato, como si se tratara de magia. Realmente es solo un juego que no implica un cambio real.

Cuando dices basta y te comprometes contigo, has dado el paso más importante. Esto es lo que hace que un proceso de cambio funcione: no quieres curiosear, sino realmente cambiar lo que te ocurre desde tu propio cambio personal.

Segundo: la búsqueda y lo que no te funciona

Hace años todo era mucho más fácil. Lo único que hacíamos era buscar al profesional en psicología más próximo a nuestro domicilio o que alguien te había recomendado. Hoy día vivimos en una selva donde no sabemos qué árbol es verdadero o una maceta de decoración.

Hoy día buscamos todo por internet. Por este motivo es importante que busques referencias de un profesional real, cualificado, cuya formación y experiencia te haga sentir seguridad.

Un proceso de cambio, como te dije, nunca pueden ser cursos. Los cursos o las formaciones son experiencias de conocimiento, de información, que te ayudan a capacitarte para luego conseguir cambios. Un proceso de cambio es diferente: vives un proceso profundo con compañía profesional. Hoy día se venden cursos de desarrollo personal solo como estrategia de venta. 

En un proceso de cambio real siempre debes encontrar una compañía personalizada, privada y confidencial. Los seres humanos somos subjetivos y necesitamos profundizar en nuestra propia subjetividad.

Tampoco funcionarán los talleres o experiencias grupales. El ser humano es un ser social, sí, pero los procesos de cambio son siempre íntimos y confidenciales. En una experiencia grupal podemos emocionarnos, vivir experiencias intensas, pero esto también ocurre en un concierto, en el cine, en un viaje o en una montaña rusa. Un proceso de cambio es algo importante, trascendente, y tú debes darle esa trascencencia.

Tercero: una primera sesión exploratoria para iniciar tu proceso de cambio

El primer paso para vivir un proceso de cambio y que funcione es agendar una primera sesión exploratoria. Esa primera sesión es clave, no solo porque implica el primer contacto entre tú y la persona que va a acompañarte, sino que sirve para descubrir cuál es el problema real (a veces no es el que creemos), cómo podemos solucionarlo y cómo abordar el proceso para que funcione al 100%.

Sin esta primera sesión, todo se hace más abstracto. Un proceso de cambio debe ser profundo, pero a la vez práctico, concreto, orientado hacia cambios que te ayuden en tu día a día. Esos cambios pueden ser sencillos pero estratégicos,  a la vez, cambiarán tu interior y ese cambio se irá haciendo estable y duradero.

Cuarto: las características de un proceso de cambio (y del profesional)

Un proceso de cambio debe ser práctico. Si no es práctico, se trata solo de conversaciones sin orientación hacia la acción, y esto puede ser revelador, pero nunca transformación.

Ante todo, un proceso de cambio debe ser profundo, de tal forma que no soluciones solo el problema que te ha llevado a tomar esta decisión, sino mucho más, de tal forma que el cambio se quede contigo para siempre (no solo como un parche temporal).

Tu proceso de cambio debe ser privado y confidencial. Nada de redes sociales, grupos donde te expones, etc. Es algo íntimo, transformador, que es necesario cuidar.

Lo ideal es que el proceso de cambio cuente con un tiempo concreto (para dar enfoque y compromiso), con un plan de acción personalizado (que solo puede hacerse con una conversación privada, no con preguntas rápidas en una página web), compañía constante (no solo sesiones eventuales) y sobre todo trabajar con todas las partes de tu personalidad: tu gestión de emociones, autoestima, autoconocimiento, sistema de creencias, comunicación, relaciones, valores, etc.

Como si se tratara de las capas de una cebolla, un proceso de cambio debe ayudarte a conocerte con profundidad y poder hacer realidad los cambios que necesitas.

Quinto: las actitudes que tú debes tener para que funcione

Sin embargo, si esperas milagros o que el profesional haga el trabajo por ti, el proceso de cambio nunca funcionará. Es necesario que tengas el compromiso suficiente, la constancia, la atención, y sobre todo la paciencia para conseguirlo.

Esto no quiere decir que un proceso de cambio sea costoso e implique tiempo. Lo que implica por tu parte es atención, en tu día a día, en lo que sientes y en cómo lo gestionas. De hecho, un proceso de cambio debe ayudarte a ganar tiempo y recursos, disminuir tu estrés y mejorar tu bienestar, aceptación y tranquilidad.

Conclusión: un cambio desde tu interior

Un proceso de cambio funciona, ante todo, si tú lo haces realidad. Si te comprometes contigo a pasar a la acción. Porque cambiar no es mejorar ni dejar de ser tú. Un proceso de cambio implica que te conoces, que descubres qué falla, y desarrollas las partes de ti que estaban un poco dormidas para vivir con más consciencia, autoconocimiento y bienestar. Para que todo a partir de ahora sea diferente porque el cambio se ha hecho realidad en ti.

Ahora voy a hacerte una propuesta especial. Si quieres vivir tu proceso de cambio personal (o profesional), puedes agendar una primera sesión exploratoria conmigo vía Whatsapp, totalmente privada y confidencial (toda comunicación conmigo, al ser psicólogo, es totalmente confidencial). En esta sesión nos conocemos, profundizamos en el problema, encontramos una solución y vemos cómo puedo acompañarte.

En mi caso, no acompaño solo con sesiones sino de forma más constante y diaria, además de con más herramientas. Por este motivo la sesión no tiene costo (no tarifo por sesiones sino por todo el proceso). Agéndala libremente, pero si tienes el interés real en vivir tu proceso (no agendar solo por curiosidad).

Te espero en la sesión!

Ahora eres tú quien da el primer paso hacia tu cambio personal (o profesional, sea lo que sea más importante para ti).

Gracias por pensar en ti,
Rubén

Rubén Camacho

About Rubén Camacho

Un psicólogo y coach cuyo principal sueño es acompañarte a ti a conseguir los tuyos. He acompañado a personas de 7 hasta países diferentes (España, Argentina, Ecuador, Chile, México, Colombia y EEUU). Empoderamiento humano es mi forma de llegar a la gente valiente que se interesa por su auténtico desarrollo personal y profesional. Estoy para acompañarte... pero el protagonista eres tú.

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