Cuando no te apoyan: La diferencia entre el apoyo y la inseguridad

Cuando no te apoyan

Cuando no te apoyan

cuando no te apoyan: La diferencia entre el apoyo y la inseguridad

Los seres humanos somos seres sociales, nos necesitamos los unos a los otros y sentir el apoyo de los demás, especialmente de las personas con las que tenemos una relación estrecha, es una fuente de seguridad y bienestar. Cuando no te apoyan sentimos vacío, inseguridad y frustración, ante todo decepción.

Son sensaciones cercanas al miedo. Perdemos el control cuando sentimos que no tenemos el apoyo de los demás y nos genera angustia. Ahora bien: ¿cuál es la realmente la diferencia entre el apoyo o la inseguridad? ¿Hasta qué punto realmente necesitamos ese apoyo o estamos validando al otro por nuestros propios miedos e inseguridades?

Es importante partir de esta base: sentir el apoyo de los demás nos hace sentir bien, queridos y acompañados, pero es un factor que no podemos controlar. El otro no siempre puede apoyarnos como queremos o esperamos. Aquí es donde entra en juego nuestro sistema y contexto actual: digitalizado, repleto de sobre información y basado en el consumo rápido de ideas. ¿De qué forma nos afecta esto?

De la misma forma en que vivimos en la época de la sobre alimentación (comemos más de lo necesario y sin que sean realmente alimentos necesarios o nutritivos) estamos constantemente sobre informados. Nos bombardean con mil ideas sobre nuestras relaciones y desarrollo personal que no son más que opiniones superficiales (y que no tienen ningún tipo de validación psicológica) para generar expectación y popularidad. Decirte que cuando no te apoyan debes alejarte de esas personas es otro ejemplo que solo nos limita y nos lleva hacia el aislamiento y perjudica nuestras relaciones.

Una de estas ideas es a de las "personas tóxicas", donde realmente se apoya la idea de culpar la conducta del otro y nos incentiva una visión de la vida aún más individualista y materialista. Esta visión nos lleva a ver al otro como causante de nuestras dificultades y perdemos el enfoque que realmente nos aporta bienestar: nuestro propio autoconocimiento y cambio personal.

En los últimos 11 años he acompañado como psicólogo y coach a personas en sus procesos de cambio personal justo para conseguir esto: su propio cambio personal, para que se interiorice y sea estable y definitivo. En muchas ocasiones las personas deben aprender a conectar con el otro para expresar su  necesidad de apoyo. En otras, se trata de aceptar los límites naturales de nuestras relaciones personales.

¿Qué significa esa necesidad de apoyo? ¿Cuándo realmente lo necesitamos o estamos solo validando nuestra propia inseguridad?

Este problema tan habitual es el que vas a resolver con este artículo. Vamos a por ello!

Cuando no es solo apoyo

Recuerda: somos seres sociales y necesitamos apoyo. No somos seres todo poderosos que puedan conseguirlo todo por sus propios medios. Necesitar apoyo forma parte de nuestra naturaleza. Cuando no nos apoyan sentimos ante todo decepción, que es un modo de juicio de valor hacia el otro. Los juicios de valor hace que valoremos el mundo según nuestros propios valores y modelos (es decir, te decepciona que el otro no te apoye justo donde tú consideras que sí le habrías apoyado).

De la decepción vamos a la frustración, y de ahí a la inseguridad y a la angustia. A veces, cuando no te apoyan, podemos incluso sentir ansiedad. Pero si no podemos controlar al otro, ni tampoco podemos coaccionar al otro a que nos apoye tal y como queremos... ¿Qué es realmente el apoyo?

El apoyo es ante todo una sensación subjetiva. Nos sentimos apoyados cuando valoramos la conducta del otro como cercana. El apoyo de los demás se puede reflejar en tu vida como una compañía, una escucha profunda, aceptar tus decisiones o incluso acompañarte en el camino. Cuando vivimos esa experiencia todo se hace fácil y funciona. Pero a veces, lo que creemos que es apoyo y por lo tanto buscamos, no lo es realmente. Vamos a reflexionarlo según tipos diferentes de apoyo.

Apoyo de validación: este tipo de apoyo llega cuando sentimos que los demás valoran nuestras ideas o decisiones. Sentir que el otro tiene las mismas ideas que tú, te anima en tus decisiones o incluso te apoya emocional o materialmente con esas decisiones te lleva hacia el bienestar... precisamente porque validas tu propia inseguridad. Te explico: cuando buscamos este apoyo podemos hacerlo por sentir inseguridad. Ante esa inseguridad, buscamos en el otro una fuerza que nos genere más inseguridad. Pero como hablamos, no podemos controlar al otro. Puede tener otras ideas, otros miedos, o puede que no pueda (o quiera) apoyarte tal y como tú consideras que necesitas). 

El problema que tenemos en la necesidad de este tipo de apoyo es que estás buscando una validación personal en factores externos. Cuando tu bienestar y decisiones dependen de factores externos que no podemos controlar sentimos una mayor inseguridad y ansiedad. Por esta razón buscamos ese apoyo. Cuando no te apoyan sentimos que esa expectativa no se cumple. El problema no está en el otro (que se comportará de una forma u otra) sino en la forma en la que estás gestionando tu inseguridad. Incluso, el otro puede usar esta necesidad de apoyo como mecanismo de control (esto ocurre especialmente en las relaciones familiares, también en las de pareja, como forma de control y sobre protección).

Apoyo de escucha y acompañamiento: valoramos nuestras relaciones en función de si el otro cumple nuestras expectativas o no. Ojo: todos los seres humanos necesitamos sentirnos escuchados y acompañados. Pero la forma en la que nos pueden escuchar o acompañar tampoco depende de nosotros. Somos seres vulnerables que viven sus propios procesos.

A veces, los demás te acompañarán de una forma que te haga sentir bien y a veces no tendrán esa capacidad. La clave está en las expectativas que proyectas en los otros. Las expectativas siempre son un mecanismo de control por tu parte. Generamos expectativas sobre cómo queremos que se comporten los otros porque tememos perder el control.

Importante: esto no quiere decir que el apoyo sea innecesario. Como hablamos, el apoyo es necesario en cualquier tipo de relación... pero no llega tal y como queremos en cada momento. La diferencia entre apoyo real y tus expectativas o dificultades la debes comenzar a delimitar tú a través de tu propio autoconocimiento.

Apoyo en el proceso: cuando sentimos que no podemos hacer algo por nuestros propios medios buscamos ese apoyo que nos falta, en un sentido emocional o material. Este apoyo es natural y necesario, pero tampoco podemos controlarlo. Cuando no te apoyan es normal sentir aislamiento y todo reto se hace más difícil y pesado.

En definitiva: los seres humanos nos acompañamos en función de nuestro propio proceso, estado de ánimo, posibilidades, y también miedos y dificultades. A veces, lo que buscamos no es apoyo, sino comprobar si el otro se comporta tal y como lo deseamos según nuestros propios miedos e inseguridades.

Ahora habrás comprobado el inmenso problema que supone considerar que los demás son el problema... cuando el apoyo es un valor humano necesario, pero también circunstancial.

En otras ocasiones realmente necesitamos apoyo y no lo encontramos. En este caso, se trata de aceptar los límites naturales de esa relación y buscar el apoyo necesario el otro tipo de vínculos. Sin embargo, esto puede ser especialmente difícil si nos relacionamos con esas personas de forma dependiente.

¿Cuál es el apoyo que necesitas y no estás consiguiendo? ¿Hasta qué punto es un apoyo necesario o solo validas tus propios miedos e inseguridades?

El auténtico apoyo

Las relaciones personales (íntimas, familiares, sociales, amistosas, en el trabajo, etc.) son la experiencia más compleja de nuestra vida. Encontramos las experiencias más profundas y también las mayores dificultades. El apoyo es una tendencia natural del ser humano cuando la relación se basa en compartir y aliviarnos el camino. El apoyo depende de estados de ánimo, de momentos, y siempre consiste en ayudarte a mejorar una situación sin que esa situación pase a ser responsabilidad del otro.

¿Qué pasaría si tu necesidad de apoyo fuera donde realmente no puedes dar más? ¿Cómo serían tus relaciones si no juzgaras al otro por su comportamiento? ¿Cómo te sentirías si te relacionaras sin expectativas?

Habrás descubierto que en toda esta problemática hay emociones en común: miedo, inseguridad, que preceden a la frustración, decepción, a veces ira, y finalmente ansiedad o desánimo. ¿Qué pasaría si aprendieras a entender y a gestionar esas emociones para que estén a tu favor en lugar de en tu contra?

Si quieres dar un primer paso para vivir tu proceso de cambio personal, podemos agendar una primera sesión exploratoria vía Whatsapp. En esta sesión nos conocemos, profundizamos en el problema, encontramos una solución y vemos cómo puedo acompañarte en el proceso para que consigas el cambio que necesitas al 100%. Importante: solo si tienes el compromiso para vivir tu proceso.

Tu cambio personal y tu bienestar depende principalmente de ti... de tus relaciones, dependerá que seas más fácil o difícil sentirlo, pero el enfoque debe estar siempre en tu propio cambio.

Gracias por pensar en ti,
Rubén

Rubén Camacho

About Rubén Camacho

Un psicólogo y coach cuyo principal sueño es acompañarte a ti a conseguir los tuyos. He acompañado a personas de 7 hasta países diferentes (España, Argentina, Ecuador, Chile, México, Colombia y EEUU). Empoderamiento humano es mi forma de llegar a la gente valiente que se interesa por su auténtico desarrollo personal y profesional. Estoy para acompañarte... pero el protagonista eres tú.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies