Ten cuidado con el auto cuidado

Ten cuidado… con el auto-cuidado

Ten cuidado... con el auto-cuidado

¿Cuáles son los límites entre cuidarte, dar a los demás y generar una autoestima que realmente funcione?

Hola! Te saluda Rubén Camacho, psicólogo y coach de empoderamiento humano.com. Este artículo es especial, ya que está basado no en preguntas que suelen tener las personas, sino en una pregunta muy habitual que tienen las personas a las que acompaño en sus procesos de cambio personal: ¿dónde empieza mi auto cuidado y comienza el cuidado por los demás? ¿Hasta dónde puedo dar? ¿Dónde están los límites?

Hoy día es muy popular hablar del concepto "auto-cuidado".

Lo relacionamos con autoestima, con amor propio y equilibrio emocional. El auto cuidado es ponerte a ti como prioridad y por encima de las necesidades de los demás. La idea del auto cuidado nace una visión: considerar que por ayudar, entregarnos a los demás o que nuestro bienestar dependa demasiado del otro, nos perdemos a nos hacemos daño. El auto cuidado surge como una necesidad imperiosa. Primero tú, luego los demás. Abstráete de las personas que te dañan. De ahí, llegamos a las "personas tóxicas" y todo lo demás.

Te habrás dado cuenta: es solo una interpretación de la realidad, un punto de vista, una forma de ver las cosas. ¿Pero hasta qué punto es cierto? ¿Dónde están realmente esos límites?

El ser humano es un animal social y necesita de la compañía para encontrar otros puntos de vista que amplíen tu forma de pensar, de comportarte, de verte a ti y al mundo, y también entender y gestionar tus emociones de una forma más funcional (para así poder superar tus miedos, inseguridades, ira o culpa)

En este artículo te invito a que pensemos juntos. Un proceso de cambio personal no consiste en afirmar lo que ya crees y aferrarte a una forma única de verte a ti, a los demás y al mundo. Un proceso de cambio consiste precisamente en lo contrario: en dejar de pensar lo que creemos y abrirnos a la experiencia de descubrir, cambiar y transformarnos. Este es el objetivo de este artículo. Vamos a por ello!

El auto cuidado como solución a todos los males del mundo

Te confieso cuál es la inspiración de este artículo: por un lado, la alta frecuencia de esta pregunta en algunas de las personas a las que acompaño en sus procesos de cambio. Suelen ser personas que tienen dificultades con sus relaciones personales y en cómo gestionas una serie de emociones en concreto: ansiedad, miedo, inseguridad y culpa. Su bienestar depende demasiado de factores externos, como el comportamiento y comunicación de los otros.

Por otro lado está una famosa red social: instagram. La red social de la inmediatez, del contenido de menos de un minuto (o de segundos), de las frases hechas. En resumen: el mayor consumo rápido de ideas prefabricadas de nuestra historia. Cada vez que reviso esta red social me encuentro con docenas de mensajes similares: "tu auto cuidado es más importante", "la autoestima comienza con tu auto cuidado", "tu amor propio es comenzar por ti".

Vamos a pensar un poco más.

Vivimos en un mundo globalizado, totalmente condicionado por nuestra nueva y reciente vida digital. Vivimos en la era de la sobre información. Recibimos miles de ideas cada hora, que adoptamos si concuerdan con las nuestras y reafirman cada vez más nuestra forma de pensar. Por este motivo cada vez vivimos en sociedades más polarizadas y donde las personas llegan a pensamientos más absolutos y radicales en lugar de estar abiertas a pensar y reflexionar (pero bueno, este es otro tema).

Volvamos con el auto cuidado: los seres humanos somos seres sociales. Vivimos en bienestar y autoconocimiento también a través de nuestras relaciones con los demás (sentimentales, familares, sociales, amistosas, etc.). A través del otro vivimos un encuentro con nosotros mismos. Las relaciones personales y sobre todo las sentimentales son experiencias intensas donde encontramos un gran bienestar. Sin embargo... encontramos también las mayores dificultades. ¿Por qué? Porque no podemos controlar al otro.

En una relación sentimental o personal nos disolvemos, no vemos claros los límites, y terminamos por crear un sistema de relación dependiente o co-dependiente. Tenemos que romper un mito de forma urgente: que ocurra esto es normal, y no, no se trata de ninguna patología o algo que debamos eliminar de nuestras vidas. Que nos afecte el comportamiento del otro es natural en nuestras relaciones y depende principalmente de una dificultad: la forma en la que gestionamos nuestros miedos e inseguridades, que se ven reflejadas en nuestras expectativas y exigencias.

Cuando el otro no cumple con lo que creemos necesitar, nos sentimos poco cuidados, defraudados. Es sensato y necesario esperar que los demás nos retribuyan, pero nunca de la misma forma en la que nosotros lo hacemos, y siempre será un factor que no podemos controlar.

¿Cómo relacionamos esto con el auto cuidado?

En nuestro mundo moderno no nos orientamos hacia el auto cuidado, sino hacia el individualismo. Hemos confundido el auto cuidado e incluso la autoestima con un individualismo donde nuestros miedos, inseguridades y expectativas, en lugar de reducirse, se aumentan aún más.

Vamos a encontrar ahora sentido a todo esto...

¿Qué es realmente la autoestima y cómo se relaciona con el auto cuidado?

Uno de los mayores errores que hemos cometido los psicólogos es hablar de "autoestima alta" o "autoestima baja". La autoestima no puede ser alta, ni baja, ni ganarse ni perderse (ni nadie te la puede bajar o quitar), porque la autoestima no es un objeto o una cosa, sino una forma de hacer las cosas, vivirlas y sentirlas.

En nuestro mundo occidental y materialista lo vemos todo según objetos. Pero la autoestima es ante todo una relación contigo. Tu autoestima entonces no es alta ni baja, sino que te funciona o no te funciona, te hace feliz o no. ¿Y de qué depende? Depende de dónde procede principalmente tu bienestar: si depende de factores internos que puedes gestionar (lo que haces, cómo lo haces, cómo interpretas las situaciones) te funcionará, pero si depende demasiado de factores externos (cómo se comporta el otro, el contexto, si haces juicios de valor, comparaciones, etc.) no funcionará.

Este es el gran problema del auto cuidado: se basa en muchas ocasiones en juicios de valor sobre los demás (a los que consideran "ladrones" de energía, como si le quitaran corriente eléctrica al vecino), comparaciones o exigencias.

Cuidarte es necesario. Es imprescindible. Valorar y priorizar ciertas rutinas y necesidades por tu parte es humano, natural. Pero la entrega hacia el otro también lo es. ¿Dónde están entonces los límites?

Los límites entre el auto cuidado y las relaciones personales

Imagina que estamos en la playa y te pregunto dónde está la orilla. ¿Sabrías decírmelo con exactitud?

Es imposible. La orilla siempre se está moviendo. Las olas varían la posición de la orilla todo el tiempo. Con los límites ocurre de igual manera.

A veces, priorizo mis necesidades porque lo neceisto y me hacen feliz. A veces, priorizo una necesidad de mi hijo o de una persona a la que acompaño porque mis necesidades en ese momento no son tan importantes como cuidar y ayudar.

Aquí está la gran clave: deja de poner el foco en "tú" o "ellos".

Los seres humanos somos seres sociales, emocionales, formamos parte de una relación constante. No hay tú o ellos. Sencillamente céntrate en el cuidado. En cuidarte con esmero, y también tus relaciones, siempre de forma armónica y sabiendo priorizar en cada momento. A veces serás tú, a veces serán los otros.

Lo importante es: que los otros no condicionen tu bienestar (aunque puedan afectarlo) y que tu auto cuidado no te aísle de tus relaciones.

Ese equilibrio es el que realmente te lleva a conocerte y a crecer, y lo consigues precisamente aprendiendo a gestionar las emociones que están detrás de todo: miedo, inseguridad, sensación de pérdida.

A veces sentimos agotamiento no por cuidar de los otros, sino por sentir que hacemos demasiado, por hacerlo cuando no queremos o por sentir que los otros no nos retribuyen igual. La percepción agota mucho más que el hecho.

Esa es mi invitación: profundiza más en ti, en tus relaciones, y no te quedes con lo superficial. No hay auto cuidado ni cuidado de los otros, sino cuidado, a secas. Debes ante todo estar bien para poder dar. Si das lo que no tienes, pierdes. Si no das nada, pierdes todo. Encuentra ese equilibrio.

Si quieres dar un paso importante en tu proceso de cambio personal, sabes que puedes agendar una sesión exploratoria conmigo vía Whatsapp cuando quieras (solo si tienes el compromiso para vivir tu proceso de cambio personal).

Mi misión es acompañarte cada día para que lo consigas al 100%. En esta sesión nos conocemos, profundizamos en tu caso, encontramos una solución y vemos cómo puedo acompañarte. Estar bien depende ante todo de ti.

Gracias por pensar en ti,
Rubén

Rubén Camacho

About Rubén Camacho

Un psicólogo y coach cuyo principal sueño es acompañarte a ti a conseguir los tuyos. He acompañado a personas de 7 hasta países diferentes (España, Argentina, Ecuador, Chile, México, Colombia y EEUU). Empoderamiento humano es mi forma de llegar a la gente valiente que se interesa por su auténtico desarrollo personal y profesional. Estoy para acompañarte... pero el protagonista eres tú.

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