El problema de la adicción al trabajo: por qué ocurre y cómo gestionarlo

El problema de la adicción al trabajo: por qué ocurre y cómo gestionarlo

El problema de la adicción al trabajo: por qué ocurre y cómo gestionarlo

El trabajo o el área profesional puede ser una parte importante de tu vida... pero deja de ser equilibrado (y realmente beneficioso o productivo) cuando sientes que no puedes salir del trabajo. Pasar demasiadas horas en la oficina, autoexigirte demasiado y a la vez sentir que siempre le falta "la guinda al pastel", sentir que hay mil tareas que apremian y que si no estás ahí todo puede fallar. Y luego: vacío. Pasar la vida trabajando para que luego volver al trabajo. Estos son algunos de los síntomas de ser adicto al trabajo... ¿pero es tu caso de verdad? ¿Cómo detectarlo? ¿Cuáles son las causas y las soluciones?

Cuando hablamos de una adicción tenemos que tener en cuenta que las adicciones no se deben solo a sustancias sino a un mecanismo adictivo. Lo que nos provoca adicción es todo aquello que, si no lo tenemos (sin que esto sea una necesidad básica), nos hace sentir angustia y ansiedad. Podemos comportarnos de forma adictiva ante el juego, las compras, la comida o el móvil. Con el trabajo, sin embargo, ocurre algo más interesante...

La adicción al trabajo procede de la idea de que tu valoración personal depende del trabajo. No puedes salir de allí porque allí es donde buscas bienestar y estímulo (al igual que ocurre con las compras, la comida o el juego). Y, como te dije, nada es menos productivo y saludable que perder el equilibrio.

En este artículo vamos a profundizar en cuál es tu situación real, de dónde procede el problema, y por supuesto, cómo solucionarlo gracias a tu propio cambio personal. Vamos a por ello!

Cuando el trabajo lo es todo... porque tememos "la nada"

En mi trabajo como psicólogo y coach acompaño a personas en sus procesos de cambio para conseguir los cambios que necesitan en su vida personal, sentimental o profesional. En el apartado profesional los problemas siempre son de naturaleza personal: cómo te comunicas, cómo produces, tus relaciones personales... pero también existen problemas de miedo, inseguridad, culpa, ansiedad, y también dependencias y co-dependencias (exactamente igual que en las relaciones).

Es cierto que en ocasiones volcamos demasiado en el trabajo (también te puede ocurrir con la parcela académica) no porque estemos huyendo de algo, sino porque encontrar un equilibrio entre tu vida personal y profesional, además de algo necesario, te hace sentir inseguridad y angustia. Es decir: necesitas volcarte totalmente en el trabajo para sentirte bien.

Esto es lo relevante: al igual que ocurre en un proceso adictivo, calmamos esa sensación de angustia volcándonos en el trabajo, queriendo autoexigirnos más, queriendo cargarlo todo sobre tus hombros.

Antes de continuar: ¿te gustaría ver toda esta información en vídeo? En este vídeo te cuento personalmente por qué ocurre el problema y sobre todo cómo solucionarlo gracias a tu propio cambio personal. Dale a play! (el artículo continúa más abajo).

Vamos a olvidarnos del término "adicción" y vayamos a otro más sensible. En todo momento estamos hablando de emociones. La dependencia al trabajo puede tener varias causas:

Autoexigencia y perfeccionismo: exigirte para mejorar puede ser una actitud funcional. Sin embargo, la autoexigencia excesiva y el perfeccionismo es un modo de inseguridad. Tememos no conseguir el resultado deseado y lo revisamos hasta la saciedad. Este es un problema de productividad que ocasiona demasiado trabajo debido a una dificultad para gestionar tus emociones. En concreto, se trata de miedo e inseguridad. En la gran mayoría de casos, reducir el nivel de sobre análisis lleva a que los resultados sean incluso mejores (más tiempo y revisión o detalle no es una garantía de un mejor trabajo, proyecto o servicio).

Problemas de productividad: cuando tenemos dificultad para organizarnos, planificar, tomar decisiones o gestionar el tiempo también pasamos demasiado tiempo en el trabajo. En este caso no pasamos más tiempo del necesario en el trabajo porque queremos, sino porque no podemos evitarlo.

Codependencia: si la dependencia es necesitar de un factor externo para sentirte bien, la codependencia es sentir que los demás te necesitan para que todo esté bien. Este modo de inseguridad nos lleva a sobre proteger a los demás, querer supervisarlo todo y pasar demasiado tiempo en el trabajo. No deja de ser miedo a los resultados y una necesidad de control.

Inseguridad por valoración externa: cuando tu bienestar depende de factores externos, en este caso de cómo te retribuyen en el trabajo, el resultado será exprimirte dentro de él hasta el límite y buscar aprobación. Algo que no ocurre, ya que la propia expectativa encuentra siempre lo que tememos.

Utilizar el trabajo como un refugio: pasas demasiado tiempo en el trabajo como una forma de huida personal. Ante temores e inseguridades en tu vida personal, el trabajo sirve como escape.

¿Cuál crees que es tu caso personal? ¿A qué te lleva? ¿Qué estás perdiendo a consecuencia de esa tendencia?

Causas del apego al trabajo

En todos estos casos vemos situaciones diferentes pero con un nexo en común: emociones. En concreto, miedo, inseguridad, culpa y ansiedad. El temor a los resultados, a perder tu valoración, a que las situaciones escapen de tu control, te hace querer controlarlo y pasar un tiempo excesivo en el trabajo es una consecuencia natural de ello.

Pero las emociones no son el problema, sino tu forma de entenderlas y gestionarlas. El miedo y la inseguridad pueden ser útiles, también en el trabajo. Pero cuando los miedos y las inseguridades son excesivas, no eres consciente de esas emociones y te condicionan demasiado, te llevan a resultados desagradables.

Recuerda: ser un buen profesional no es trabajar 12 horas. Es imposible que sea así, de la misma forma que dormir 12 horas no es más reparador que dormir 8. Un buen profesional es una persona que sabe conseguir los mejores resultados posibles con la menor cantidad de recursos posibles, y eso implica el tiempo, el esfuerzo y el estrés.

Trabajar con tus emociones, con tu sistema de creencias y con tu productividad es un paso necesario para desatascar esta parte de ti. Si no vamos a la fuente del problema no podremos reducir esa cantidad de horas y ganar vida personal, tranquilidad y de paso productividad y eficiencia.

Voy a hacerte ahora una propuesta especial. Se trata de que agendes una sesión exploratoria conmigo, para conocernos, explorar mejor tu situación, encontrar el problema, la solución, y ver cómo puedo acompañarte en tu proceso. Agéndala libremente, pero solo si realmente quieres solucionar el problema. Te espero!

Pero ojo: solo si tienes un 100% de compromiso en vivir tu proceso de cambio y asistir a la sesión (esto no es para curiosos, sino para personas que realmente quieren mejorar su vida).

La decisión queda en ti: ¿quieres ser esclavo del trabajo o disfrutar de tu área profesional de forma eficiente y equilibrada?

Ahora eres tú quien da el primer paso hacia tu cambio personal (o profesional, sea lo que sea más importante para ti).

Gracias por pensar en ti,
Rubén

Rubén Camacho

About Rubén Camacho

Un psicólogo y coach cuyo principal sueño es acompañarte a ti a conseguir los tuyos. He acompañado a personas de 7 hasta países diferentes (España, Argentina, Ecuador, Chile, México, Colombia y EEUU). Empoderamiento humano es mi forma de llegar a la gente valiente que se interesa por su auténtico desarrollo personal y profesional. Estoy para acompañarte... pero el protagonista eres tú.

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