Y para ti, ¿qué es el paraíso? (auténtico desarrollo personal)

Y PARA TI, ¿QUÉ ES EL PARAÍSO?

Y para ti, ¿qué es el paraíso?

Y para ti, ¿qué es el paraíso?

Da exactamente igual cuál sea tu condición: si creyente, persona religiosa, espiritual, atea hasta las trancas o escéptica: todos los seres humanos conocemos el concepto de paraíso, lo imaginamos, y tenemos una particular idea de qué es, qué puede ser, qué nos gustaría que fuera y cómo encaminarnos hacia ese lugar o estado.

¿Es este un artículo místico? Nada de eso (aunque quizá la mística sea más bien una forma de leer un artículo que el artículo en sí mismo). Nuestro bienestar, tanto personal como emocional y psicológico, va dando tumbos a lo largo de nuestra vida. En este artículo vamos a profundizar sobre una parte de nosotros que no solemos trabajar y vamos a darle forma... ¿En qué consiste para ti el bienestar? ¿Qué es lo que actualmente tiene que cambiar para que lo sientas? En definitiva, ¿qué es para ti ese paraíso?

Lo que te propongo en este artículo es un juego, que consiste en que a través de tus ideas, llegues a concretar cuál es el cambio que necesitas para que todo lo demás cambie.

¿Qué es el paraíso?

El paraíso no es un concepto religioso. El ser humano siempre ha imaginado, deseado y se ha motivado a través de esa idea: un lugar, un estado, una condición, de máximo bienestar, paz y sosiego. Las distintas tradiciones lo han recreado de formas muy diferentes (aunque más bien se han hecho interpretaciones sobre lo que las distinta revelaciones dicen en sus libros). Sea cual sea tu situación, educación o creencias, al final todo ser humano lo ha imaginado: un paraíso, un "estar realmente bien" que implique que sea estable. Un estado incluso mágico.

Ahora es cuando llegamos a la trampa. El paraíso es ante todo algo que imaginamos. Y la imaginación, recuérdalo, siempre gana a la realidad. Tu realidad (siempre subjetiva, personal, pequeña, pero es la que tienes y con la que puedes trabajar para cambiarla y transformarla) ocurre dentro de un determinado contexto y con unos límites determinados (las cosas que no pueden ocurrir como tú quieres por mucho que le pidas al Universo como si fueran los Reyes Magos). La imaginación, por el contrario, no tiene límites. Por esta razón imaginar te ayuda a impulsarte pero nunca debes centrar tus propósitos en lo que imaginas porque siempre saldrás perdiendo.

El paraíso... también lo llaman Tarifa (Andalucía)

El paraíso... también lo llaman Tarifa (Andalucía)

Las distintas tradiciones han recreado el paraíso de formas diferentes y con nombres diferentes: el paraíso bíblico, el edén, el jardín del Corán o el samsara (ciclo de vidas y reencarnaciones) que pueden llevarte al moksha (liberación del ciclo del nacimiento y de la muerte). Lo que existe en común en todas las tradiciones es esto: el paraíso no es un lugar, sino un estado, un ciclo de desarrollo, donde aceptamos y vivimos un encuentro, está perfectamente bien, es eterno, todo se cumple y no puede ser comparado con absolutamente nada. Definitivamente... ese paraíso no es de este mundo (aunque tengamos que trabajarlo aquí).

Sin embargo... imaginamos. Cuando somos niños creemos en la infantil idea (tenemos la excusa de ser niños) de que el paraíso es el lugar de reunión con los seres queridos, con lagos, montañas, nubes y animales. Esa idea no deja de ser una representación que implica nuestro apego y miedo. El deseo de ese paraíso es en realidad una evasión del mundo en el que realmente estamos. ¿Qué es entonces, para ti y aquí y ahora, el paraíso?

¿Algún paraíso por aquí?

Te habrás dado cuenta del principal problema de la óptica anterior. Todos los seres humanos nos imaginamos un paraíso y tratamos de visualizarlo (si te sientes una persona atea, seguro que lo visualizas aquí, en la Tierra). Sin embargo, nuestra óptica es la misma: construimos en nuestra imaginación un lugar y estado donde todo nos viene de cara. ¿Cuál es el problema? Que eso no va a ocurrir nunca. Si tu bienestar depende de factores externos que no podemos controlar, el resultado siempre será frustración, ansiedad, y con el tiempo desánimo e inseguridad. El Paraíso no puede ser eso. Tiene que ser un estado que dependa, principalmente, de lo que haces (el factor externo siempre influirá de una forma u otra).

Entonces, ¿qué es para ti el paraíso?

El Paraíso, el Edén, el Jardín, definitivamente es una promesa para otro mundo. Sin embargo, esa idea nos debe hacer entender que el único paraíso aquí y ahora es un estado personal (no un lugar ni una forma de vida, que tampoco podemos controlar totalmente). Ese estado personal es una forma de estar (en todo contexto, situación y forma de vida) que te lleva a experimentar bienestar, así como sentir ira, ansiedad, angustia, celos, rencor o hacer juicios de valor es un modo personal de vivir un "infierno interior". Si te fijas, en todo momento estamos hablando de emociones, de estados de ánimo, de formas de interpretar, ver, experimentar y percibir lo que ocurre.

¿Qué emociones sientes para crear ese estado "paradisíaco" para ti?

¿Qué te impide que ese estado sea el más habitual?

¿Cuál es tu particular "infierno" interior? (en relación a cómo te sientes y gestionas las situaciones, no a lo que ocurre, ya que recuerda, no podemos controlar lo que ocurre fuera)

¿Qué tendría que cambiar o desarrollarse en ti para que ese cambio se produjera?

Todo proceso de cambio personal, sea en una parcela u otra (personal, sentimental, profesional, etc.) busca conseguir un aprendizaje donde tu estado de ánimo más frecuente sea de sosiego, aceptación, confianza y apertura. Voy a hacerte ahora una propuesta especial: si quieres vivir ese cambio y dar un primer paso, agendemos una primera sesión exploratoria (pero solo si tienes un pleno compromiso en conseguir el cambio que necesitas).

No quiero terminar sin contarte cuál es mi idea personal de paraíso. Ha ido cambiando mucho con los años, pero sin duda sigue incluyendo los mismos elementos: naturaleza, silencio, música, animales y encuentro. Ahora, mi idea es otra, que consiste en no tener ninguna. Es decir, en lugar de esperar un paraíso, estar espectante por saber qué es lo que va a ocurrir a continuación y que me deje totalmente perplejo. Así, todo formará parte de ese paraíso, que en realidad, se construye desde dentro (al menos en este planeta giratorio). Muchos ánimos y a por ello.

Gracias por pensar en ti,
Rubén

Rubén Camacho

About Rubén Camacho

Un psicólogo y coach cuyo principal sueño es acompañarte a ti a conseguir los tuyos. He acompañado a personas de 7 hasta países diferentes (España, Argentina, Ecuador, Chile, México, Colombia y EEUU). Empoderamiento humano es mi forma de llegar a la gente valiente que se interesa por su auténtico desarrollo personal y profesional. Estoy para acompañarte... pero el protagonista eres tú.

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