​La relación entre las emociones y el autoconocimiento

​​A lo largo de la vida vivimos experiencia que nos hacen sentir que estamos como dentro de un círculo. Pueden ser experiencias desagradables en relación a la autoestima, las relaciones de pareja, el trabajo o las emociones (ira, culpa, inseguridad, frustración). Pasa el tiempo y esas experiencias se repiten una y otra vez... ¿Cómo salir de ese círculo? Realmente no existen los "problemas emocionales" propiamente dichos sino que todo depende de cómo entiendes y sabes gestionar las emociones que se asocian a esos momentos. Para conseguirlo es fundamental que conozcas la relación entre las emociones y el autoconocimiento.

​​La vida es un proceso de autoconocimiento. A medida que pasa el tiempo y vives experiencias diferentes puedes aprender más sobre ti o, por el contrario, quedarte en un estado de parálisis donde todo se repite y sobre todo donde te identificas con tus creencias, con tus interpretaciones sobre lo que ocurre, hasta tal punto que tus miedos te paralizan y no puedes salir de ese círculo.

Sin embargo, es posible. La relación que existe entre las emociones y tu autoconocimiento pueden ayudarte a ello.

​En este artículo vas a descubrir cómo las emociones pueden ayudarte a conocerte mejor para crecer como persona, salir de ese círculo y que todo cambie gracias a tu propio cambio personal. Porque si te conoces, podrás descubrir qué es lo que te mantiene en ese círculo y qué puedes hacer diferente para salir de él. Hoy vas a dar los primeros pasos...

​Presta atención al final del email porque voy a hacerte una propuesta muy especial.

Si quieres dar ya los primeros pasos, haz clic en la imagen y regístrate gratis en Emociónate, programa de gestión de emociones para comenzar con tu proceso de cambio.

​Tus emociones son un espejo para conocerte

​Los seres humanos siempre estamos emocionados. Durante cada segundo del día sientes algún tipo de emoción, y esa emoción te está informando sobre cómo estás, qué crees sobre ti, qué interpretas del mundo y cómo te relacionas con la vida. Esas emociones te influyen en cada decisión que tomas y deciden tu día a día.

​​Cada experiencia, aprendizaje, creencia o idea, tanto del pasado como las que construyes ahora, dependen de las emociones. ¿Por qué? Porque al ser seres emocionales, cada vez que has tenido en tu vida una experiencia que te impactó y te hizo interpretar algo de la vida, sentiste emociones y esas emociones son como un ancla hacia esa experiencia y recuerdo.

Por esta razón, sino aprendes a entender y a gestionar tus emociones, no podrás salir de ese círculo. El problema, como siempre digo, no son las emociones... sino cómo entiendes y gestionas tus emociones.

Todo lo que te ocurre es en realidad una interpretación de la realidad y no la realidad en sí misma. Tus emociones (el miedo, la ira, la culpa, la angustia) te hacen ver lo que ocurre de una determinada forma (peligrosa, insegura, injusta, etc.). Para conseguir auténtico desarrollo personal y salir de ese círculo para siempre, aprender a gestionar tus emociones será como soltar ese ancla y partir hacia nuevos rumbos.

Ahora vas a ver la relación que existe entre tus emociones y tu punto de vista, de tal forma que si las sabes entender y gestionar, podrás conocerte mejor y superar los problemas que vivas.

Miedo: el miedo es una emoción básica que te ayuda a sobrevivir. Sin embargo, solemos tener miedo a demasiadas situaciones y contextos sin que necesariamente sean peligrosos. Tenemos miedo a la soledad, a no ser queridos, al abandono, a las pérdidas, a no conseguir lo que queremos porque lo consideramos imprescindible. El miedo se transforma entonces en una emoción desagradable que hace que te identifiques con esa visión que tienes sobre lo que ocurre. Pero, como te dije, eso no es la realidad. Si aprendes a entender y a gestionar tus miedos, conocerás mucho más sobre qué crees sobre ti, cómo construiste esos miedos y cómo superarlos.

​Ira: la ira es un modo de miedo activo. Cuando no puedes escapar, atacas. La ira refleja tu necesidad por tener el control mostrando tu desagrado ante algo que ocurre, y refleja que tienes precisamente miedo a perder ese control. ¿Qué temes perder? ¿Por qué crees que es tan importante para ti? ¿Cómo pudieras generar lo que necesitas y compartirlo con los demás sin que la ira lo estropee?

Culpa: la culpa es una emoción desagradable donde te juzgas por un hecho cometido sin que esa emoción te ayude a encontrar soluciones. La culpa te transmite también un mensaje sobre lo que crees de ti. Si aprendes a gestionarla y lo transformas en responsabilidad, todo eso cambiará.

Inseguridad: la inseguridad es también un modo de miedo. Sientes que en cualquier momento puedes perder algo que consideras imprescidible, y a su vez, temes que no tienes las capacidades suficientes para mantenerte, crecer o evitar situaciones de riesgo. Sin embargo, la inseguridad es la que te lleva hacia ciertas acciones y actitudes que hacen que lo que temes pase. La inseguridad te envía un mensaje: lo que crees sobre ti condiciona lo que ocurre... pero si cambias lo que haces y cómo lo enfocas, cambiará esa creencia y emoción.

Sufrimiento o angustia: es la gestión que hacemos de las pérdidas. A veces, esa pérdida puede significar el dolor ajeno. Sentir sufrimiento refleja empatía pero también una dificultad para entender y gestionar esa emoción, lo cual te hace vivir experiencias muy desagradables e intensas. El sufrimiento te dice que tu visión sobre la vida es pequeña, poco amplia, y que debes mirar más allá.

Tristeza o desmotivación: implica una dificultad para comprometerte a largo plazo precismente porque crees que no tienes el suficiente valor, talento, o quizá porque crees que realmente es una forma de sentir válida y necesaria. A veces, lo que sentimos no es lo necesario... sino lo que creemos que es necesario.

​​Tener las emociones de tu lado te ayuda no solo a conocerte, sino también a conseguir los cambios que necesitas y a tomar las riendas de tu vida.

Ahora voy a hacerte la propuesta de la que te hablé. Se trata de que me escribas un email a ruben@eyecoachs.com donde me cuentes tu situación, qué te ocurre, y qué te gustaría conseguir que aún no hayas conseguido. Te contestaré para ayudarte a dar los primeros pasos en tu proceso de cambio.

Si quieres dar ya los primeros pasos, haz clic en la imagen y regístrate gratis en Emociónate, programa de gestión de emociones para comenzar con tu proceso de cambio.

Gracias por pensar en ti,
Rubén

Rubén Camacho

About Rubén Camacho

Un psicólogo y coach cuyo principal sueño es acompañarte a ti a conseguir los tuyos. He acompañado a personas de 7 hasta países diferentes (España, Argentina, Ecuador, Chile, México, Colombia y EEUU). Empoderamiento humano es mi forma de llegar a la gente valiente que se interesa por su auténtico desarrollo personal y profesional. Estoy para acompañarte... pero el protagonista eres tú.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies