​Las personas tóxicas pueden cambiar, pero... ¿acaso existen las personas tóxicas?

​Desde que la era tecnológica llegó a nuestras vidas, el marketing moderno domina en ocasiones nuestro pensamiento. La popularidad de ciertas etiquetas puede construir totalmente nuestra visión de la vida. ¿Crees que existen las personas tóxicas? ¿Crees que las personas tóxicas pueden cambiar? Si lo crees, es porque alguna vez has oído hablar de ello y has decidido creerlo. Ahora bien, ¿te ayuda el creer que existen personas tóxicas? O más bien al contrario, ¿te hace permanecer “alerta” ante esas personas, a las cuales juzgarás como “tóxicas”? Los "tóxicos" son tóxicos siempre, pero las personas tóxicas pueden cambiar.

​Olvidemos las opiniones. Las opiniones sólo sirven para crear realidades paralelas y separarnos los unos de los otros. Para crear y construir consenso, es necesario dejar las opiniones a un lado. Hagamos algo más constructivo, como es razonar. Así, sabremos realmente qué hay de verdad en todo esto, si es cierto o no que las personas tóxicas pueden cambiar, e incluso, si realmente existe eso que llaman "personas tóxicas":

​Primero, ¿qué es una persona tóxica?

​Los tóxicos son tóxicos siempre... pero las personas tóxicas pueden cambiar

​Una persona "tóxica" se suele definir como una persona que “roba la energía” de los demás (signifique lo que esto signifique). Es decir, las agota, las cansa, las hace sentir mal. Las estrategias más habituales son lenguajes muy negativos (del tipo “tendrías que haber hecho esto”, “siempre lo haces igual”, “nunca haces esto”, “deberías haberte fijado antes”, etc.), hacer sentir culpables a los demás, quejarse constantemente, en definitiva, someter a las personas y agotarlas mediante un sistema de comunicación y relación negativo y denso.

las personas toxicas pueden cambiar

​Las personas que hablan de “personas tóxicas” recomiendan que aprendamos a detectarlas y luego las abandonemos. Es una manera genial de evadir la responsabilidad propia: pensamos que son esos “seres” los culpables de todo.

Ahora bien, ¿no son estas características propias de todos los seres humanos en algún momento de nuestra vida? ¿No hemos usado alguna vez la culpa para desahogarnos? La culpa, la negatividad... puede ser contagiosa y dominar nuestra vida en ocasiones. Pero la culpa es una emoción que puede entenderse. Todo cambia, y las personas tóxicas pueden cambiar.

​El cambio necesario para que las personas tóxicas puedan cambiar

​​A veces (nos ha ocurrido a todos) tendemos a pensar de manera negativa o a comunicarnos de forma ​molesta para los demás. Cuando esta opción nos da resultado, tendemos a mantener ese estilo de comunicación. Suele ocurrir al aprenderlo de nuestra familia (especialmente los padres). Cuando los resultados nos hacen sufrir (las personas nos rechazan, sentimos ansiedad por querer controlarlo todo, lo cual refleja miedo y problemas de autoestima…) puede ser una oportunidad genial para plantearnos un cambio.

Por lo tanto, ¿quiénes son las personas tóxicas? Cualquier persona, en algún momento de nuestra vida, lo ha sido. Y a su vez, resulta un acto de prejuicio y de una profunda incomprensión el estigmatizar a esas personas, señalarlas, castigarlas… incluso abandonarlas.

Los juicios son sólo un escollo para descubrir el gran talento que tienes y que tienen los demás. Sobre todo para cambiar lo que te impide verlo y experimentarlo... Recuerda: las personas tóxicas pueden cambiar, tú puedes cambiar, los demás pueden cambiar y mejorar. Solo es necesario hacer "algo diferente" que te haga superar lo que te ocurre y pasar a un nuevo nivel. Esto se consigue con un proceso profundo y consciente de cambio y transformación, no con libros o consejos.

​Más allá  de los juicios

​Una persona con tendencia a comunicarse de forma negativa o “tóxica” es tan responsable del malestar que se crea como la persona que lo permite y también como la persona que las acusa y las abandona. Si vamos más allá de los juicios, descubrimos una realidad bien distinta:

  • Los seres humanos, según el estado en el que nos encontremos y según nuestro estilo de comunicación y relación, podemos hacer sentir bien a los demás (liderazgo) o mal (la popularmente llamada “toxicidad”)
  • ​​Las personas tóxicas NO existen, sino que existe la toxicidad.
  • ​​Cuando una persona resulta “tóxica”, es porque está en relación con otras personas que toleran e incluso necesitan esa toxicidad (sí, la necesitan, por una cuestión de hábito y también apego o dependencia de esa persona, o por miedo al abandono)
  • check
    ​Si acusamos a las personas de “tóxicas”, las estamos responsabilizando del problema, y con esto se evade la propia responsabilidad
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    Si te responsabilizas de tus propias acciones, es cuando puedes iniciar un proceso de cambio y transformación que conlleve eliminar esa toxicidad que existe entre las personas (y nunca en una persona).
  • check
    Para conseguir esto… te toca abandonar los juicios, y esto quiere decir que no debes llamar a nadie “persona tóxica”.

​Hoy día, hablar de “personas tóxicas” (el término viene de un popular libro y muchos profesionales usan el término sin haber reflexionado ni un ápice sobre ello, sino adoptando pensamientos ajenos, sin capacidad crítica) es simplemente una costumbre de Marketing. Y cuidado, si el Marketing moderno y los pensamientos en venta dominan nuestras creencias y realidad, en lugar de experimentar por nuestros propios medios, no existiría un empoderamiento natural sino que sencillamente adoptaremos esas creencias y viviremos en función de ellas, viviendo de manera juiciosa.

​​¿Conoces a alguna persona que se comunica y relaciona contigo de manera “tóxica”? ¿Aceptas, quieres o respetas a esa persona? ¿Quieres ayudar a esa persona? Quizá ese sea tu objetivo: “desarrollar esa parte que hay en ti y que puede ayudar a esas personas” (quizá sea la gestión de tus emociones, tu estilo de comunicación, tu modo de relación, etc.). No permitas que juicios externos dominen tu vida.

​​¿Te consideras una persona que se comunica con toxicidad? Puedes cambiarlo. Todo irá mejor. Sólo debes preguntarte qué quieres conseguir con ese estilo de comunicación, para qué lo necesitas, y cómo pudiera ser diferente. ¿Qué debe cambiar en ti, de manera profunda, para que tu estilo de relación y comunicación sea otro?

​​En la vida y en las relaciones humanas no existe la toxicidad. Sólo estamos nosotros, nosotras, nuestras creencias y talentos. Los juicios son sólo un escollo para descubrir el gran talento que tenemos. Sobre todo para cambiar lo que nos impide verlo y experimentarlo...

Gracias por pensar en ti,
​Rubén​

Rubén Camacho

About Rubén Camacho

Un coach cuyo principal sueño es acompañarte a ti a conseguir los tuyos. He trabajado con clientes de 5 países (España, Argentina, Ecuador, Chile y México). Me encanta viajar y llegar cada vez a más personas. "Empoderamiento humano" es mi forma de llegar a la gente valiente que se interesa por su auténtico desarrollo personal y profesional. Estoy para acompañarte... pero el protagonista eres tú.

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