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PROACTIVIDAD VS REACTIVIDAD: ¿QUÉ GANAS? ¿QUÉ PIERDES?

PROACTIVIDAD VS REACTIVIDAD: ¿QUÉ GANAS? ¿QUÉ PIERDES?

PROACTIVIDAD VS REACTIVIDAD

¿QUÉ GANAS? ¿QUÉ PIERDES?

Actuar como si tu vida no fuera tuya. Esperar siempre de los demás. Depender de ellos. Esperar, esperar y esperar... Vivir con reactividad significa que todo lo que te lleva hacia ti mismo queda en manos de todo lo que no eres tú mismo. Vivir con proactividad significa que te haces cargo de lo que es realmente tuyo. Que diriges tu propia vida, que la lideras. ¿Existe algo que te acerque más a tu desarrollo personal o profesional que esa actitud?

Es normal que te confundas. Solemos pensar que el desarrollo personal es una cosa y el profesional algo completamente diferente. Que solo uno de los dos te interesa: o te enfocas en tu persona, y el desarrollo profesional es totalmente irrelevante, o te enfocas en tu profesión y no importa nada lo que ocurra con tu persona.

La realidad es bastante diferente. Te aseguro que este es uno de los errores más comunes que cometemos.

El desarrollo personal y profesional solo se diferencian por cuál es el enfoque y cuáles son los objetivos. Sin embargo, tu cambio te beneficia siempre en todas las parcelas. Para desarrollarte como profesional, necesitas de forma imprescindible que te desarrolles como persona. Y para conseguir un desarrollo personal, tu trabajo, tus acciones, también son una parte importante.

¿Se puede ser proactivo en un lugar y no en el otro?

Hoy te traigo un mensaje claro: que la proactividad, además de ser una habilidad profesional muy importante, es también vital para tu desarrollo personal.

De hecho, es una de las habilidades más importantes que existen para el desarrollo personal y profesional.

¿Qué puedes conseguir si funcionas de forma proactiva?

¿Y si tu actitud y conductas son reactivas?

¿Qué ganas? ¿Qué pierdes? ¿Cómo puedes potenciar tu proactividad?

Toma si quieres boli y papel y vamos a por ello. Hoy tienes la oportunidad de dar un paso hacia adelante!

La proactividad significa tomar conciencia de que todo depende de ti

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Si creías que la proactividad era un concepto exclusivo de las empresas o del trabajo, o que significado está profundamente relacionado con el "trabajo duro", quizá tengas aún mucho más que aprender sobre esta habilidad humana, ya que la proactividad ante todo es eso, una habilidad humana que nos ayuda a desarrollarnos y a crecer como individuos. Con proactividad, se abre un abanico infinito de posibilidades. Sin proactividad, o mejor dicho, con reactividad (esperar que nos ordenen qué hacer o depender de los estímulos de los demás para "re-accionar"), todas esas puertas se cierran.

La proactividad es uno de las parcelas de nuestra personalidad más importantes. Comencemos por definir qué es la proactividad, de la forma más profunda posible:

"La proactividad es la habilidad humana para tomar acción (iniciar acciones, tomar decisiones, comenzar procesos, adelantar acontecimientos, adelantar tareas) por uno mismo y con independencia y anterioridad a que la situación u otras personas lo requieran".

En definitiva, ser proactivo significa ser consciente de que todo depende de uno y que podemos iniciar las acciones que necesitamos antes de que nos la ordenen, o de que sean urgentes. Si reflexionamos, la proactividad no tiene su mayor relación con el trabajo duro o con la empresa, sino con el liderazgo personal, la independencia, e incluso también las relaciones afectivas. Observa todas las consecuencias que tiene la falta de proactividad en distintas situaciones:

  • En el área profesional: los resultados llegan tarde, son de mala calidad, se crean jerarquías, la comunicación es autoritaria (la falta de proactividad motiva a que existan órdenes... de la misma forma, la actitud autoritaria de los jefes limita el desarrollo de la proactividad de los profesionales con los que colabora), se genera desmotivación, falta de planificación, organización, y una mala gestión del tiempo y los recursos.
  • En el área emprendedora: los proyectos (de negocio, deportivos, artísticos, sociales, etc.) no terminan por realizarse o se realizan mal, tarde y con un gran gasto de recursos (especialmente en tiempo) para los resultados que se obtienen.
  • En el área afectiva: se crean expectativas en la relación, se espera de los demás en lugar de iniciar por nosotros mismos lo que deseamos, se dificulta la comunicación, se evaden responsabilidades... En conclusión: unos cargan más que otros, mientras que otros esperan y juzgan al otro.

La proactividad es una habilidad natural. Todos los seres humanos somos proactivos por naturaleza. Sin embargo, algo en el camino, en nuestro propio aprendizaje, nos lleva a la actitud contraria... la reactividad.

La reactividad es la ausencia de proactividad. Cuando una persona no se comporta de forma proactiva, habitualmente espera a que la situación requiera cierta urgencia, o que los demás le ordenen o exijan ciertas tareas (en su profesión o en la vida personal), no toma decisiones sino que las aplaza o incluso se mantiene en la indecisión, y en un sentido afectivo, espera que sean las demás personas las que inicien una conducta afectiva. Comportarse de forma reactiva, en resumen, consiste en reaccionar ante lo que hacen los demás, lo cual nos mantiene en un estado constante de expectativa, espera, juicio, ansiedad y pésimos resultados profesionales. ¿Te ha pasado alguna vez?

Las personas que actúan con reactividad son expertos en dejar para mañana todo lo que pudieron hacer hoy, en una interminable sucesión de excusas. Quizá hayas escuchado el término procrastinar (postergar lo que nos hemos comprometido a hacer, por mucho que queramos hacerlo. Lee el artículo MEGA ARTÍCULO DEFINITIVO PARA SUPERAR LA PROCRASTINACIÓN si quieres profundizar más). La procrastinación se resuelve de forma sencilla: desarrollando la proactividad y el compromiso. Entonces, ¿por qué actuamos a veces de forma reactiva?

Son muchos los motivos que nos hacen ir perdiendo proactividad hasta transformarnos en personas reactivas. Uno de ellos, es una educación protectora, donde nos cuidan y protegen, pero en realidad, no nos motivan ni acompañan en un proceso de aprendizaje donde valoremos nuestros talentos y potencial. La comunicación autoritaria también es un modo de hacernos reactivos, así como la falta de auto estima o seguridad en uno mismo. Lo importante no son los motivos que nos mantienen reactivos, sino las grandes oportunidades que tenemos, día a día, para desarrollar nuestra proactividad. Gracias a comportarte de forma proactiva, puedes conseguir esto todos los días y en todas las parcelas:

  • Consegues mejores resultados y en menos tiempo (depende de ti)
  • Tu organización mejora, y con ello, tu relajación y tiempo libre
  • Te acostumbras a la proactividad, la disfrutas, con lo cual, cada vez te comportarás con más y más proactividad, aumentando así tu auto estima y tu actividad diaria
  • Mejoran las relaciones personales, tu capacidad para liderar (a ti mismo, o en relación a la influencia positiva que ejerces sobre los demás).

En resumen, ganas tiempo, resultado y bienestar. Recuerda que la proactividad nos beneficia en todas las áreas de nuestra vida: profesional, organizativa, social, y también afectiva. Incluso, que existe un tipo de proactividad llamada "proactividad afectiva" (el término es mio, ya que encontré este objetivo y necesidad en muchas personas en los últimos años). La persona proactiva hace antes de que lo esperen, inicia antes de que llegue el momento, termina antes de que hubiera sido necesario haber empezado, organiza sus recursos y consigue tiempo y relajación, y también da afecto a los demás sin esperar nada a cambio. La proactividad te hace ser un líder en tu profesión, iniciar el proyecto que te ilusiona y también compartir con las personas que amas de forma espontanea y libre.

Te dejo un breve testimonio de un proactivo!

Al comenzar, decidí que mi gran objetivo era desarrollar la proactividad. El proceso fue totalmente activo por mi parte, y esto me permitió aprender más de mí mismo. Lo más importante que he aprendido es que todo es posible, solo es cuestión de compromiso, reflexión y cambio de actitud. Lo más importante que aprendí de mí es que puedo cambiar, ser eficaz y eficiente de forma constante. Ahora me siento motivado, empoderado y feliz. En un rango de 0 como la menor valoración y de 10 como la mayor, yo le doy un valor de 10 a este proceso. La experiencia ha sido muy enriquecedora, debido a que aprendí sobre muchas herramientas de mí mismo que estaban ocultas y no las estaba aprovechando. Esas herramientas son las que me ayudarán a desarrollar mi plan de vida en el presente y para siempre. Mi actual estado es… ¡proactivo!

Julio César Mosquera Gutiérres
Estudiante (Ecuador)

¿Qué puedes hacer para desarrollar tu proactividad?

Contesta ahora a estas PREGUNTAS PODEROSAS:

¿Cuál es la acción o acciones que, si las haces ahora, te transforman en una persona proactiva?

¿Qué acciones implicarían para ti proactividad en tu vida diaria?

¿Qué te frena para hacerlo realidad?

¿Cómo pudieras superar ese límite?

¿Qué tendría que cambiar en ti para transformarte en una persona absolutamente proactiva?

¿A qué te llevaría toda esa proactividad?​

Recuerda: solo tus respuestas te llevan hacia el camino para conseguir el desarrollo personal o profesional que quieres y te mereces.

No existen herramientas mágicas salvo la única que realmente te ayuda con tu desarrollo personal y profesional: comprometerte contigo mismo a desarrollar aquellas áreas de tu vida que frenan tu proactividad, así como a potenciar los talentos que tienes ahora y que te ayudan a ser una persona proactiva. Quizá sea la gestión de tus emociones, tu capacidad de liderazgo, tu comunicación, tus creencias acerca de ti mismo y de los demás, tu motivación, tu escala de valores o tus patrones afectivos. Tú eres un caso único y también tu solución es única. Esa solución pasa únicamente por ti.

Aquí te cuento qué fue ese “algo diferente” que a mí me llevó a mi mayor desarrollo personal y profesional.

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En definitiva, ya no tendrás más soledad. Y tu desarrollo personal o profesional, podrá comenzar al fin.

Gracias por estar ahí,

Rubén

About Rubén Camacho

Un coach cuyo principal sueño es acompañarte a ti a conseguir los tuyos. He trabajado con clientes de 5 países (España, Argentina, Ecuador, Chile y México). Me encanta viajar y llegar cada vez a más personas. "Empoderamiento humano" es mi forma de llegar a la gente valiente que se interesa por su auténtico desarrollo personal y profesional. Estoy para acompañarte... pero el protagonista eres tú.

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