.

¿Quieres saber de qué va esto? Va sobre ti. Esto es lo que vienes a buscar

 

POTENCIAR EL TALENTO VS DESTRUIRLO. ¿CÓMO HACEMOS LA DIFERENCIA?

¿Habéis oído alguna vez el dicho “dime con quién andas y te diré quién eres”? Todos los dichos son creencias y como tales son simplemente interpretaciones de la realidad. No es cierto que “seamos” de una forma u otra por nuestras compañías. Sin embargo, sí es cierto que nuestra compañía nos influye y afecta a nuestro carácter y a nuestro día a día. En este artículo no vamos a reflexionar sobre quién te acompaña… sino sobre cómo tú puedes acompañar. Ante todo, tomemos la responsabilidad de lo que hacemos. Profundicemos un poco en en esa influencia tan importante que ocurre todos los días… Saber potenciar el talento de los demás, vs destruirlo. ¿Qué hacemos para que sea de una forma u otra?

Todos los seres humanos nacemos con una serie de talentos concretos que, mientras somos niños, aún permanecen ocultos. Poco a poco van despertándose y apareciendo, hasta transformándose en una tornado de talentos y actividad a medida que crecemos. Por desgracia, aún a día de hoy vivimos en sociedades cuyos sistemas educativos, en lugar de potenciar y desarrollar esos talentos, los limita, bloquea o destruye. Es un modelo que busca solo potenciar un tipo de talentos, para servir a un sistema laboral y económico predeterminado. Sin embargo, este no es más que el origen de nuestros errores. Tanto nuestra vida diaria, como sentimental, afectiva, emprendedora o profesional, crece de forma exponencial y consigue resultados que considerábamos destinados a genios si hacemos algo tan sencillo (y tan complejo a la vez) como potenciar el talento de los demás (sean cuáles sean). Potenciar el talento es, o debería ser, el principal objetivo en cualquier organización, institución, equipo deportivo, familia, pareja, etc… Los seres humanos somos seres sociales, nos influimos los unos a los otros, de tal forma que todos, de una forma u otra, somos pequeños responsables del desarrollo de los talentos del otro (aunque los principales responsables seamos, por supuesto, nosotros mismos). ¿Cuál es entonces el secreto del éxito de una institución o empresa para conseguir grandes resultados y a la vez vivir en bienestar? El desarrollo de los talentos de las personas que habitan en él. ¿Cuál es el secreto del éxito en un emprendimiento? Que las personas que protagonicen ese emprendimiento desarrollon y potencien sus mutuos talentos. ¿Cuál es el secreto del éxito incluso en una relación sentimental o familiar? Que las personas que vivan esa relación, se apoyen y acompañen en un desarrollo mutuo de talentos para crecer como individuos y realizarse (en el sentido que quieran… familiar, personal, social o profesional).  Si está tan claro, ¿qué es lo que bloquea el desarrollo de nuestros talentos? ¿Por qué tomamos la vía contraria?

Primera clave: todos potenciamos el talento de los demás.

administracion-del-talentoDe la misma forma que todos somos líderes (lee este artículo para profundizar un poco más en liderazgo), todos los seres humanos tenemos una responsabilidad sobre el desarrollo de talentos de las personas que nos rodean. Es cierto que un jefe, compañero de trabajo, un profesor, padre o madre, tiene una responsabilidad mucho mayor; pero aunque sea en menor medida todos colaboramos a que seamos conscientes de nuestro potencial. Un coach o directivo de talento humano es, dentro del mundo profesional, las personas que más responsabilidad tienen sobre este aspecto, ya que se dedican profesionalmente a ello de forma íntegra. Si pensamos en un padre o madre, un jefe, un compañero de trabajo o tu pareja (por citar los 4 ejemplos que parecen más importantes), nos encontramos con conductas que ayudan a potenciar los talentos o, por el contrario, los limitan y bloquean. ¿Cuál son esas conductas? ¿En qué se diferencian? Veamos 4 ejemplos que pueden hacernos reflexionar sobre todas las posibles conductas restantes.


Si quieres destruir el talento…

Supervisa constantemente (desconfianza)

Supervisar constantemente qué hace el otro (un colaborador, un profesional, un amigo, familiar o pareja) refleja que existe una desconfianza hacia su desempeño profesional, o sobre su nobleza o intenciones. La supervisión constante nos hace sentir observados y disminuye nuestra espontaneidad. En esa espontaneidad, precisamente, hay talento. Supervisar es correcto y necesario si la persona con la que colaboramos no es un experto en realizar una tarea, está aprendiendo, o no la conocemos lo suficiente. Supervisar las acciones si van a repercutir en nosotros, es también correcto para asegurarnos que el resultado es el adecuado. Sin embargo, supervisar mientras se realiza, con constancia, con observación, con crítica, disminuye el talento de la otra persona, debilita su estado de ánimo, le crea apatía y ansiedad.


Si quieres potenciarlo:

Apoya y confía

La confianza es una de nuestras grandes áreas de mejora. Es muy difícil, en nuestro mundo moderno, atrevernos a confiar. Pensamos que la confianza nos hace débiles (lee el artículo “La verdad de ser invulnerable” para profundizar más en esto), ya que quedamos a la merced del otro. Sin embargo, esto no es más que una creencia limitante, construida a través de experiencias pasadas. La confianza, es una actitud y sentimiento que empodera directamente a la otra persona, la hace sentir más segura, con más bienestar, con más libertad, y estas sensaciones son las ideales y necesarias para desarrollar nuestros talentos y disfrutar de lo que hacemos. El apoyo a la otra persona es imprescindible, y la principal forma de apoyar a una persona es confiar en esa persona. Por otro lado, si consideramos que no podemos confiar porque aún no conocemos lo suficientemente bien a la otra persona o es un nuevo colaborador, sencillamente tenemos que aprender a desarrollar un vínculo de confianza mientras la supervisión es delicada, amable y esporádica.


Si quieres destruirlo:

decalogo-del-jefe-en-clave-de-humor

Señala los errores y minusvalora

Todos los seres humanos cometemos errores, y gracias precisamente a estos errores podemos aprender cuáles son las herramientas más óptimas para conseguir uno u otro resultado. Minusvalorar a la persona a través de estos errores, es hacerle creer que su capacidad de aprendizaje no existe; es más, le estamos diciendo que sus errores no tienen utilidad o son en esencia negativos. Esta actitud, hará que la persona no quiera arriesgarse, aprender, desarrollarse, de tal forma que sus talentos permanecerán congelados.


Si quieres potenciarlo:

Señala los esfuerzos (sean cuales sean) y lo posible, no lo conseguido

Si señalamos lo que la otra persona ha conseguido, aumentamos su autoestima y le relacionamos con su pasado. Este, sin embargo, no es el objetivo principal. Lo conseguido depende de múltiples factores: habilidades, situaciones, circunstancias, fortuna, el momento, la compañía… y es posible que todos esos factores no se repitan. Por lo tanto, lo importante es señalar el esfuerzo de la persona como algo positivo, así como las grandes posibilidades con las que cuenta. Este enfoque, nos ayuda a proyectarnos hacia lo que queremos, y tenemos así en nuestra voluntad y acciones nuestro mayor baluarte. Los talentos, de esta forma, fluyen y crecen exponencialmente.


Si quieres destruirlo:

Presiona de forma imperativa

Pocos contenidos verbales irritan tanto a otro ser humano como las perífrasis verbales “tienes que” y “debes de”. Sentirnos obligados a hacer algo, más si es con presión, nos hará sentir que es justo eso, una obligación, un mandato, no una acción que fluya de nosotros mismos y por lo tanto de nuestros talentos. Si quieres destruir el talento de una persona, adelante… presiónale y dile lo mucho que “debe de” y sobre todo lo que “tiene que…”.


Si quieres potenciarlo:

Pregunta y colabora

Preguntar a una persona le hace sentir que nos interesamos por esa persona, además de mostrar una apertura por nuestra parte. Las preguntas, ayudan a potenciar el talento de la otra persona, ya que le hace sentir que tiene la posibilidad de decidir, y en nuestra toma de decisiones, está el desarrollo implícito de nuestros talentos. Colaborar, también es hacer sentir que estamos ahí, apoyando, confiando, sin imponer ni supervisar. Esa colaboración hace sentir a la otra persona acompañada, de tal forma que se siente con más capacidad para crecer y desarrollarse (el todo es más que la suma de las partes).


Si quieres destruirlo:

Desentiéndete de lo que ocurre totalmente

Supervisar, controlar, imponer, tiene también su antítesis… y es igualmente negativa: desentenderte absolutamente. El talento se desarrolla y potencia cuando la persona tiene independencia, individualidad, pero también compañía y apoyo. Si no estás ahí, la otra persona estará solo con su soledad. La soledad ayuda a potenciar talentos para uno mismo, pero no para un colectivo. Un artista puede encontrar su talento en la soledad, pero no un profesional, un colaborador, un compañero, un socio, una pareja… Nuestra presencia es imprescindible.


Si quieres potenciarlo:

Colabora con una tarea paralela

Colabora con lo que la persona está haciendo, pero de forma paralela. Si existe un objetivo común, cada persona puede ocuparse de dos partes diferentes y paralelas del problema. Esto, es auténtico liderazgo: predicar con el ejemplo. Si tu compañero o colaborador redacta un informe, proporciona silencio y prepara lo que esa persona necesita (incluso aunque tú seas su jefe… es más, ésa sería tu principal responsabilidad si quieres ser un buen jefe). Si es un compañero de equipo y asiste a una reunión importante, puedes prepararle algunas fichas. Si es un trabajador que debe instalar un soporte publicitario, haz tú los agujeros en la pared con un taladro (sí, es lo que haría un buen jefe). Si sois pareja, preparáis una cena con amigos y uno de vosotros está haciendo la compra, la otra persona puede limpiar y ordenar la casa. Da ejemplo sin intervenir en la tarea de esa persona, sino realizando otra paralela que ayude al resultado final. Eso es potenciar talento.


Con estos cuatro ejemplos, hemos observado cómo puede ser la relación de forma directa (acciones), indirecta (actitudes, como la confianza), según nuestro lenguaje, y cómo influimos en el otro con nuestra propia conducta (nuestro ejemplo, el auténtico liderazgo). Podríamos destacar muchísimas más conductas que destruyen el talento o lo potencian, y podrían ser derivadas o similares a estas. Ahora bien, ¿qué es lo que hace que en lugar de potenciar y desarrollar el talento de los demás (que sería, sin lugar a dudas, la opción y decisión más humana, inteligente y también pragmática) nos dediquemos a sabotearlo? Entrar en esta pregunta es un círculo vicioso. Muchos factores colaboran a que en muchas ocasiones sea así, como el modelo educativo, nuestras creencias personales, actitudes, costumbres, valores de vida, etc. Lo importante, es que podemos hacerlo diferente si primero cambiamos algo pequeño de nosotros mismos. Recuerda que una pequeña piedra que cae a un lago causa ondas en todas sus orillas. Si tu misión y decisión es potenciar el talento de los demás (como padre o madre, pareja, compañero de trabajo, jefe o líder, etc.), ¿qué es lo que te impide hacerlo? ¿O qué es lo que te lleva a hacerlo diferente? ¿Qué necesitaría cambiar en ti para ser un excelente catalizador del talento de la persona que tienes a tu lado?

Potenciar el talento de los otros es potenciar el tuyo propio.

Gracias por estar ahí!
Eyecoachs

¿Quieres comenzar con tus sesiones de Coaching para tu desarrollo personal y/o profesional? Ahora puedes, desde casa y con libertad de horarios, a través de videoconferencia (skype). Contacto: info@eyecoachs.com , skype: rcz.eye

coaching_ejecutivo_web

About Eyecoachs

Un coach cuyo principal sueño es acompañarte a ti a conseguir los tuyos. He trabajado con clientes de 5 países (España, Argentina, Ecuador, Chile y México). Me encanta viajar y llegar cada vez a más personas. "Empoderamiento humano" es mi forma de llegar a la gente valiente que se interesa por su auténtico desarrollo personal y profesional. Estoy para acompañarte... pero el protagonista eres tú.

Leave a Reply

*

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies